Fabiana León presentó su nuevo libro en la Medioteca Mariano Moreno
Una ventana para ver pasar (y acariciar) la vida misma
La escritora, poetisa y docente fue alentada por sus pares a darle forma de libro a textos realizados a pedido de Radio Universidad.Nuestra radio, la 90.1, tuvo la oportunidad de dialogar con ella antes de la presentación de la obra. Una charla. Una invitación a la lectura-¿Cuál es el origen de esta nueva obra, Fabiana?
-Tiene que ver con la radio. Los escritos de estas ventanas estuvieron pensados para ser leídos o escuchados, mejor dicho, la FM de Radio Universidad Córdoba, por invitación de una amiga, una excompañera de la Facultad a quien se le ocurrió invitarme. Me encantó la propuesta de hacer algo breve, para dos minutos, dos minutos y medio de lectura. De esa idea derivó esto. Y algunas personas como Nélida Cañas, que es escritora y poeta, y Susana Zazzetti, también poeta de acá, de la ciudad, me dijeron: “Esto tendría que ser un libro”. Y bueno, la vida siguió transcurriendo, pasaron algunos años y finalmente llegó la compilación de estos micros radiofónicos... Con esta vigencia que tiene la radio de toda la vida y con este lenguaje tan amoroso, reunir el pensamiento y el sentimiento también, porque la voz te delata totalmente en la radio. Si estás medio bajón, todo el mundo se da cuenta. Entonces, bueno, ese es el origen de Ventanas, así que tiene que ver con la radio.
-Se ve una edición muy cuidada. ¿De dónde es la editorial?
-Ediciones del Callejón es una editorial cordobesa, de Los Hornillos, en Traslasierras. Está a cargo de Ricardo Di Mario, que es licenciado en Historia y es poeta, ha ganado el Premio Provincial de Poesía. Él escribe también y, bueno, está haciendo una tarea muy interesante desde aquellos lares. Yo también edité el anterior, paramos con él...
-¿Qué se ve por detrás de la ventana?
-Y, se ve la vida. Cuando uno tiene el instrumento de la escritura como forma de manifestar su existencia y su resistencia, como en mi caso, se ve la vida. Y yo, que no viajo, suelo mirar bastante desde mi ventana, porque es un mirar hacia afuera y hacia adentro también. En estos textos breves, de una página, yo planteo un tema o reflexiono sobre algo y luego sí, agrego una cita sobre algún autor que me ha interesado; su cuento, novela, poema... Así que por eso digo que se puede leer en dos veces, ¿no? Como una serie de reflexiones o de miradas -hay bastante poesía en algunas de esas ventanas-, o también como la cartografía de una lectora salvaje. “Salvaje”, digo en el sentido de no tener mucho en cuenta los cánones. Yo soy muy intuitiva en la búsqueda de autores y autoras, así que de eso se trata Ventana.
-¿Nervios en la previa?
-No. No, la verdad que no. Un poco de ansiedad. Uno está acostumbrado a estar con gente. Y bueno, cuando se trata de la presentación de un libro hay una cierta tranquilidad porque ya pasó un proceso largo. Escribir siempre es en soledad y ahora llega el momento de compartirlo con otros, con gente que uno quiere, gente que uno ha invitado, que reconoce, que aprecia y con los lectores que gusten asomarse a la ventana.
-Una presentación junto a Normand Argarate, otro escritor nuestro.
-Bueno, con Norman me une muchas cosas a pesar de que no hemos mantenido como una relación continua, o sí, pero no de frecuentarse. En esto me acuerdo de Borges, que decía que la amistad no necesita la frecuentación, a diferencia del amor o de la pareja. Bueno, con Norman me une algo muy especial. Yo lo conocí en la Biblioteca Sobral y él presentó mi primer libro, que fue en mayo de 2004. Entonces, vamos a estar reeditando algo parecido 21 años después, con todas las cicatrices y las pérdidas y los amores que nos han atravesado, y los hijos, etcétera. Vamos a estar juntos de nuevo, así que también es muy especial para mí en ese sentido. Es como celebrar la vida esto; la vida y la literatura.
-¿Alcanza la literatura para salvarse de los males? El periodista y escritor Hugo Muleiro acuñó su lema “alcanza la poesía”. ¿Alcanza realmente?
-Mirá, yo no me atrevo a hacer como una generalización. En mi caso, sí, absolutamente. Yo hubiera sido una peor persona sin la escritura. Yo estoy segura de que, en el hacer poesía, la poesía se desarrolla en un plano espiritual, y creo que sí, alcanza para llegar a revelar las oscuridades más profundas que uno tiene, poner en valor el valor que uno ha tenido para resistir muchas cosas, y también para comprender a los otros y juzgar menos. A mí, yo siempre digo, me ha salvado. Hay un poema en que digo “y me has salvado, me has salvado”, porque creo que sí... Hace no mucho tiempo encontré que el insistir con la escritura había sido un acto de amor propio muy importante, que yo no miraba de esa manera. Pero sí que ha sido eso, porque me ha sostenido y me sostiene y lo valoro un montón. Pero de igual manera valoro cualquier espacio de arte. Como docente, siempre se lo decía a los estudiantes: dancen, dibujen, escriban, hagan teatro, búsquense un espacio de arte, porque es el espacio de libertad donde nadie les va a decir que no. Es el único espacio donde uno ejerce esa libertad. Así que sí, yo creo que alcanza, a mí me ha alcanzado.
-Fabiana, ¿qué relación tenés con los libros que ya fueron, los que están ahí guardaditos, un ejemplar por lo menos de cada uno que tenés publicados? Siempre hay alguno preferido y siempre hay alguno que uno dice: “Pucha, esto capaz que lo tendría que haber madurado más”... ¿Te pasa o ya estás pensando en lo que viene?
-Sí, de hecho, ya arranqué otra cosa y además tengo cinco ya terminados. Esos son de poemas. No me pasa que me arrepienta. Después, por ahí podés ver no sé, esta negación, cosas supermínimas, pero el concepto del libro ya está... No, ni siquiera con el primero, que por supuesto es mucho más lírico y está más alejado de mi escritura actual, que es más despojada, por ahí más narrativa. Pero no, no siento esa cosa de arrepentirme, no. A lo mejor es una gran falta de autocrítica también, no lo estoy diciendo como algo bueno (risas). Pero por lo menos esa culpa, ya que tenemos tantas, y sobre todo de las mujeres, por lo menos esa no, esa no la tengo.
Para hacerse con el libro
pueden contactar a la autora en Instagram: _fabianaleon
