Nota N° 865
Osvaldo Martino: recuerdos, mitos e historias de Chazón y alrededores
A 76 kilómetros de Villa María, en Chazón, se erige el monumento al Centinela Pampa, obra del artista villanovense Armando Fabre. Allí, el viernes, se presentó el nuevo libro de Osvaldo Martino denominado "Recuerdos de Chazón y sus alrededores"Escribe: Jesús Chirino
Primera Subcomisaría
Nacido y criado en Santa Victoria, pueblo que ya no existe y se encontraba cerca de Chazón, Osvaldo Martino ha querido hacer su aporte a la historia de esta última población, donde vive desde hace unos 45 años. La clave elegida por el autor es la de la memoria en un texto que, como él mismo señala, tiene mucho que ver con los recuerdos. De todas maneras, aporta documentos y, a la par que escribe sobre los recuerdos de sus 84 años vividos, va proporcionando datos acerca de la historia de Chazón y sus alrededores. Es así que encontramos planos y nombres de personas y lugares de los inicios de la población: "Dos casas, una que perteneció a don Miguel Ordóñez y la otra a la familia Ruggeri...". En la de Ordóñez "funcionó la primera Subcomisaría del pueblo, siendo don Miguel, en el año 1927, el primer subcomisario". Martino asevera que en esa función lo acompañó, en calidad de agente, Enrique Grazía, luego agrega: "El calabozo era una pieza en el patio, ya desaparecida, que cuando estaba muy solicitada, el FF.CC. prestaba uno o dos vagones para albergar a los presos. Más adelante y ya terminando el cuadro del FF.CC. estaba el que fuera el desvío que empalmaba con las vías del Buenos Aires Pacífico (BAP), para llegar hasta Santa Victoria, las vías pasaban cerca de la barraca de los Corvalán, en ese lugar, luego, estuvo don José Asquineyer, y más tarde, don Santiago Rufino, con barraca y veterinaria".
El perro que arrastraba cadenas
En este libro, Martino, que recién pudo terminar sus estudios secundarios cuando ya contaba con 65 años de edad, proporciona datos contrastables, pero manifiesta tener en claro que escribe desde el recuerdo, y acerca de los mismos dice: "Quizás se nos confunden, pero todo esto no son documentos fríos, sino vivencias del transcurrir de una vida". Es decir que es consciente que lo suyo no surge desde la metodología de la ciencia histórica, cuenta sucesos de su propia vida, de la de su familia y también de las de vecinos del lugar. Es decir, proporciona datos históricos y, a la par, recuerdos en los cuales no intenta disminuir la subjetividad con la cual vivió esos acontecimientos. De allí que afirma que el 6 de diciembre de 1902 "se toma oficialmente como la fecha de fundación de nuestro pueblo", y también deja registro de creencias en apariciones de fieras fantasmagóricas y muertos vivos.
Martino refiere "la famosa alcantarilla del perro que se aparecía de noche arrastrando cadenas. Toda esta historia fue desapareciendo luego de la construcción de la ruta 4. El perro, o se cansó, o se jubiló, no sabemos...". También narra el caso de un hombre asesinado en el pueblo y las creencias que despertaron los supuestos ruidos que se escucharon en su tumba. Acerca del caso dice que fue sepultado "en el cementerio de Santa Victoria, que era y sigue siendo también de Chazón. Lo que sucedió después entra en el terreno de si sería o no cierto, la cuestión es que el sepulturero del cementerio, que vivía muy cerca de donde estaba sepultado, decía que se escuchaban golpes; lamentablemente, dicen que nadie se animó a ver qué pasaba o qué había de cierto, la duda que quedó era si lo habían sepultado vivo".
Tragedia ferroviaria
En el libro se reproduce un documento periodístico acerca del desastre ferroviario ocurrido el 29 de enero de 1918, a tan solo dos kilómetros de Chazón. Se había producido una inundación, el agua había socavado el terraplén que sostenía las vías ferroviarias. El tren de pasajeros, que llegaba a las 11 horas, venía transitando con total normalidad por Santa Victoria. El desastre estaba escrito en el rumbo de la formación, los rieles no podrían sostener el peso del tren.
Martino escribe: "Alguien de la zona quiso advertir al maquinista haciéndole señas con una bolsa como bandera, pero no fue interpretado y, además, un tren era casi imposible de detener. Cuando llegó al lugar, y al ceder los rieles por el peso de la locomotora, el impacto fue terrible; la máquina se hundió, quedando apenas la chimenea afuera del agua; los tres vagones con pasajeros que venían detrás fueron los que más sufrieron las consecuencias". Luego pasa a narrar el rescate de algunos cadáveres y lanza la sospecha de que algunos cuerpos quedaron en el barro. Y surge otra creencia que circuló en el pueblo. El autor señala que, dada la sospecha de que existieron restos que no fueron rescatados, "dio lugar a la leyenda de que en el lugar se escuchaban ruidos...".
Algunos intendentes de Chazón
Entre todos los datos que se proporcionan en el libro se encuentra que, en 1934, "don Matías Iglesias, a un camión Dodge que se le adaptó una vieja carrocería de tranvía, lo convirtió en el primer ómnibus de transporte de pasajeros de esta región. Era su chofer Inocencio "Chencho" Sponer, y como guarda, Jesús Ochoa". En tanto, el primer barrio construido en la localidad fue una iniciativa bajo la Intendencia de Pedro Guindani, que asumió ese cargo en 1962.
El autor recuerda que este hombre "fue testigo y activo participante de aquel terrible suceso que fue la explosión en el Hotel Central, de don Rafael Gautero. Habiendo acompañado a víctimas del siniestro al hospital de Villa María, encontrándose allí, sufrió un infarto y falleció".
Por otra parte, se recuerda que, en 1952, Luis Bario fue nombrado comisionado municipal cuando se creó el municipio local. La mal denominada "Revolución Libertadora" desplazó a este primer mandatario municipal. El tercer mandato le correspondió a Clemente Andrés, primer intendente elegido por el voto popular.
Un dato a señalar es que el libro cuenta con ilustraciones de pinturas cuya autoría también le corresponde a Martino. Aunque posee problemas que deberían haber sido solucionados en la edición, abunda en la mención de familias de la localidad, referencia obras y algunas Intendencias. Así se dice que la Terminal de Ómnibus comenzó a construirse en 1963, para ser concluida bajo la Intendencia de Marcelino Iglesias, "que al llegar a la Intendencia -1973- fue como una máquina de hacer cosas". Que en 1983 fue electo intendente Rogelio Tavecchio. Antes, en 1967, se habría realizado el primer Festival de Doma y Folclore de Chazón; en 1974 abrió sus puertas la sucursal del Banco de la Provincia de Córdoba; y en 1975 llegó el pavimento al pueblo.
Otro registro que deja escrito Martino es lo que pasó durante la aplicación de las políticas neoliberales, en los años ´90. "Durante el gobierno de Carlos Menem hubo un momento en que todo pareció detenerse, especialmente cuando dejaron de funcionar los ferrocarriles, muchos pueblos sufrieron...". Comenta la desaparición de las fuentes de trabajo que generaba la existencia del ferrocarril.
"Recuerdos de Chazón..." es un material que aporta, no desde la ciencia histórica, sino desde el rescate de la memoria, dejando el testimonio de su autor. La lectura de este tipo de material alimenta la visión acerca de cómo nuestras comunidades piensan el pasado de las poblaciones de la región.
