Calle Arturo Jauretche
Emblema del conocimiento para todos
El nombre le fue impuesto por Ordenanza Nº 4.919 del 8 de noviembre de 2001, durante la Intendencia de Eduardo AccastelloArturo Martín Jauretche fue un pensador, escritor y político, figura relevante tanto de la Unión Cívica Radical como del mismo peronismo, a partir del llamado Día de la Lealtad, el 17 de octubre de 1945.
Había nacido en Lincoln, provincia de Buenos Aires, el 13 de noviembre de 1901.
Su niñez y adolescencia se desarrolló en esa localidad y luego se trasladó a Buenos Aires. Simpatizó con el nuevo modelo de integración social promovido por la Unión Cívica Radical, afiliándose al partido en la línea de Hipólito Yrigoyen, la de los llamados radicales personalistas (seguidores del líder). Fue importante en ello la influencia del poeta y compositor Homero Manzi, que veía en una nueva y beneficiosa política de inserción de las clases trabajadoras, con la que el origen rural de Jauretche le hacía simpatizar. En 1928, cuando Yrigoyen asumió su segundo mandato tras el Gobierno de Marcelo T. de Alvear, fue nombrado funcionario, aunque solo por dos años, ya que el Ejército promovería el golpe de Estado de 1930, dando inicio a la llamada Década Infame. Jauretche combatió con las armas a los insurrectos y luego desarrolló una intensa actividad política contra ellos.
El conflicto de Jauretche con la línea dirigente del radicalismo, encabezada por Alvear, no tardó en profundizarse; cuando este último decidió en 1939 levantar la decisión de no presentarse a elecciones para mostrar el desacuerdo del partido con el régimen imperante. Un importante grupo de la izquierda del radicalismo decidió formar una agrupación disidente. Junto con Homero Manzi, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Raúl Scalabrini Ortiz, Manuel Ortiz Pereyra y otros fundó FORJA (acrónimo de Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), que desarrollaría los lineamientos del nacionalismo democrático, opuesto a la vez al nacionalismo conservador de los sectores reaccionarios y a la política liberalizadora del Gobierno de Agustín P. Justo.
Desde 1945 adhirió al peronismo. Desde 1949 a 1950, fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Producido el golpe de Estado Cívico Militar autodenominado Revolución Libertadora, que derrocó al presidente Juan Domingo Perón, su sobrino Ernesto Jauretche rememoró que al saber de la huida de Perón estaba furioso y vociferaba: "¡Hijo de p..., cobarde de mierda, nos deja solos!". A partir de ese momento, se dedicó activamente a la escritura, a través de la cual defendió posturas nacionalistas.
En 1957 se exilió en Montevideo, donde publicó “Los profetas del odio”, un estudio sobre las relaciones de clase a partir del ascenso del peronismo, en el cual criticaba varias aproximaciones a la historia política que gozaban de considerable ascendencia. Luego apoyó la candidatura de Arturo Frondizi, con quien rompió en 1961.
El agotamiento de sus posibilidades políticas indujo a Jauretche a retomar la pluma en la década del 60, durante la que publicaría con frecuencia e intensidad, tanto en revistas y periódicos, como en volúmenes de ensayo que resultarán grandes éxitos de público.
Falleció en Buenos Aires el 25 de mayo de 1974.
?Cada 15 días venía a la ciudad a ver a Sabattini
?Jesús Chirino escribió oportunamente sobre Jauretche: “Me entrevisté en varias oportunidades con Amadeo Sabattini en Villa María. Todos los amigos, con mayor o menor decisión, apoyaban el planteo de ganar la Revolución, pero algunos fueron indecisos cuando llegó el momento.
Fue el caso de Sabattini, en 1944.
Durante mucho tiempo, viajé, casi cada dos fines de semana, a Villa María a hablar con él, quien empezó a insinuarles nombres de la provincia que se acercaran a Perón, ‘Sabattini no se decidía a tirarse al agua’”, decía.
En la edición del 11 de abril de 1993 de elDiario, Bernardino Calvo publicó una entrevista que había tenido con Jauretche en mayo de 1968. Allí, quien integró FORJA, dijo “yo lo visité a Sabattini allá por el año ´45, en varias oportunidades, y mi última entrevista fue cuando el general Ávalos lo había neutralizado a Perón y estaba dispuesto a entregarle el poder a Sabattini.
Yo le dije que Perón sabía muy bien lo que quería y que, por eso, sin vacilaciones, Sabattini tenía que hacerse cargo del Gobierno sin desaprovechar la oportunidad. -Doctor, hay que tomarse de las trenzas de la historia, le apunté con vehemencia. Sabattini, dándome las espaldas, caminó lentamente hacia una ventana con las manos cruzadas atrás, y allí se detuvo unos segundos en actitud reflexiva; después, desde esa posición, sin mirarme de frente, me respondió negativamente con esta definición:
-El gobierno a la Corte… Claro. Sabattini creyó que la historia era pelada. Entonces, yo me fui con el peronismo...”. El mismo Jauretche supo señalar que aquella fue la última vez que lo vio a Sabattini. Y Calvo recordó las palabras del pensador, quien señaló que se despidió del villamariense diciéndole: “Sepa doctor, que la historia ha pasado al lado suyo y usted la ha dejado escapar. Nunca más tendrá esta oportunidad.
Usted ha terminado políticamente. Adiós”.
SU PROLÍFICA OBRA

Jauretche, entre 1932 Y 1974, escribió: El Paso de los Libres - El Plan Prebisch: retorno al coloniaje - Los profetas del Odio y la Yapa - Ejército y Política - Política nacional y revisionismo histórico - Prosa de hacha y tiza - Forja y la Década Infame Filo, contrafilo y punta - El medio pelo en la sociedad argentina - Manual de zonceras argentinas - Mano a mano entre nosotros - Pantalones Cortos - Política y Economía (edición póstuma) - Escritos Inéditos (edición póstuma).
Quizás “Zonceras Argentinas” y “Medio Pelo” sean las más divulgadas del escritor linqueño, sobre esta última escribió: “El medio pelo se esfuerza por buscar un estatus superior, pero no es esto lo que provoca lo ridículo de la situación, es que la búsqueda no tiende a la afirmación de su personalidad, sino a simular situaciones falsas que los obligan a ocultar la realidad, adoptando pautas que corresponden a otro grupo”.
