ENTREVISTA - EN MEDIO DE UN RODAJE EN VILLA MARÍA

Brédice, en una que sabemos todos

Admiradora de sus colegas, desea verlos cada día haciendo algo nuevo. Agresti, Solanas, Pavlovsky, Brisky... Todos para una y una para todos
domingo, 3 de septiembre de 2023 · 07:30

-¿Qué estás haciendo en Villa María?

-Vine a hacer un clip de Andy Caballero, que es un director de cine con el cual ya filmé un video con una chica francesa, que no salió. Filmamos también una serie y el clip de otra canción que hice yo. Filmamos varias cosas. Y ahora vinimos a filmar De música ligera, que es de homenaje a Gustavo Cerati, que interpretaron Maxi Trusso y Leo García, que tocó con Gustavo. Bueno, entonces Andy me lo propuso. Imaginate con ese tema; un temazo como De música ligera. Y eso estoy haciendo acá, en Villa María.

-¿Pudiste ver algo de la ciudad, más allá de los sets?

-Sí. Los vagones, el río, vi un montón...

Brédice, durante el rodaje realizado en Villa María con dirección de Andy Caballero

-¿Bien?

-Linda. Villa María es linda. Yo pasé toda mi niñez en Carlos Paz, porque tengo un tío que tiene una casa ahí. Así que toda mi niñez la viví en Córdoba. Conozco todo; gente, tenía amigos ya de Villa María. Yayo Guridi es de Villa María. A mí me encanta Córdoba en general. Me siento muy a gusto. Todo bien, menos el fernet con Coca. Me cae muy pesado, muchachos.  Lo agradezco, pero a veces te lo meten y decís, “¡Ay, no! ¡Me duele la panza!”. No, no, no; no me hace falta. Estoy bien con una limonada.

-Bueno, vamos al tema actoral. Para poner un punto de partida, voy a citar el Clan Stivel: Norma Aleandro, Carlos Carella, Federico Luppi, Bárbara Mujica... Marcaron una época. Hubo otra etapa, y otra en la que aparecieron ustedes... ¿En qué situación estamos ahora? ¿Viene algo por detrás? Por ahí, como público, veo cierta quietud...

-Bueno, es interesante lo que decís, porque todo el tiempo a mí también me pasa como público. Quiero volver a ver a alguien, ver cómo se renueva, cómo se recicló, qué va a hacer, qué es lo próximo que va a hacer. Y como en todo, pasa que hay momentos en las carreras en los que los actores necesitamos emigrar a otros lugares para volver a empezar, para pisar el escenario en el lugar correcto, en nuestro país. Pero lo más lindo que tiene lo que vos decís es que me remite a contar lo maravilloso, lo profundo que sentimos nosotros  mismos con nuestros actores. Cómo los queremos, cómo nos gusta verlos. Tiene que ver con que el actor argentino es maravilloso; mundialmente es maravilloso; es comparable a un actor inglés. Yo no creo que está como achatado el panorama; yo creo que todo el tiempo se renueva. Sí, que hay errores para cambiar. Pero no todo el tiempo nace un director como Alejandro Agresti, ponele, que es una bestia del cine. Y no todo el tiempo sale un pensador como Pino Solana, un Tato Pavlovsky, un Norman Brisky. Hay épocas en las que no están estos pensadores.

Brédice se apresta para retomar las clases con Norman Briski y para dictar su propio Laboratorio Teatral en Córdoba y en Uruguay

-Vos estudiaste con Brisky...

-A los 14 años. Y ahora vuelvo a estudiar con él. Y para mí es un lujo. Para mí, todo el tiempo uno tiene que reinventarse como persona y saber que la inteligencia tiene que ver con que todo el tiempo es cíclico. También uno tiene que ir creciendo, viajando.

-Actuar en otros países, como decías antes...

-Sí. Me ha tocado ir a hacer una película a España, donde yo tenía que ser peruana. Pero no sabés lo mal que estoy en ese papel. Entonces decidí decirles: “Mirá, yo en algún momento en la película voy a tener que decir que fui a estudiar a Argentina, si no me van a destrozar; en mi país me van a destrozar”. De hecho, nunca la nombro a esa película. Tendría treinta y pico, o no tantos años, veintiocho, me parece. Y fue un aprendizaje.

-Quería saber hasta qué punto te pega o te lleva puesto un personaje. ¿Cuáles fueron las obras de teatro o las películas en las que esa persona que encarnaste sigue yendo con vos a la despensa del barrio?

-Bueno, Verónica San Martín, la que hice en El Elegido, en Telefe, sin duda. Simona, la que hice en Locas de Amor, con Julita Díaz y Soledad Villamil. La chica de Nueve Reinas, la hermana de Ricardo Darín, porque es la que planea con el novio la trampa contra el hermano... ¡Ah!, también, sin duda alguna, Cenizas del Paraíso, porque en Cenizas del Paraíso me veía y decía ¿quién es esta?, ¿quién es esta belleza? Y antes de todas esas, yo también había hecho una película muy linda; hice otras más pequeñas, pero hubo una de cuando tenía 17 años que a mí me maravilló mucho... Tuve que esperar a cumplir los 18 años por la escena de sexo. Esa película me marcó mucho en la vida real...

-¿Y la que leíste y no se pudo hacer, el guion que te quedó pendiente...?

-Millones. Son muchas más esas que las que hice. Me pasó muchas veces que directores me dijeran: “Leti, yo escribí esta película para vos, pero la hizo tal”. Aunque, por suerte, como en Nueve Reinas, también me pasó lo contrario. En Nueve Reinas yo fui y le dije a Fabián Bielinsky: “Fabi, perdoname si yo estoy en la película... Estoy contratada por la empresa y tengo que estar”. Entonces me dijo: “No, no, no. Yo a esta película la escribí pensando que la actriz tenías que ser vos”. ¡Qué alegría me dio!

La cámara se eleva al sol. Nada de fundido en negro.

Títulos.

 

Sergio Vaudagnotto

 

El realizador, Andy Caballero

A?ndy Caballero se enamoró y se radicó en Villa María. Eso fue a comienzos de este año. ¿De la ciudad se enamoró? Sí, También. Y tiene una productora, Foster Niño.

“Bueno, yo tenía una productora que se llamaba Hijo Único y, bueno... Foster indica, señala, habla de las casas donde van los niños sin papás. Y justo mi viejo falleció, entonces medio como que... era volver a tener una casa a donde ir”.

Habla con sentimientos el realizador. Y dice más: “Bueno, ahora estamos aferrados acá, a Villa María, que me parece una locura linda, positiva, porque es una ciudad tan..., no sé, tan diferente y cómoda para vivir; porque yo vengo de Buenos Aires”.

“Voy y vengo hacia y desde Buenos Aires, entonces me pasa que cuando regreso encuentro que todo está tranquilo, que acá no pasa nada que te pueda dañar”, comenta.

Y cuando se le pregunta sobre la idea de traer a Leticia Brédice a la ciudad, responde que “con la productora queríamos hacer algo acá”.

“Yo siempre soy de la teoría de que si vos no hacés, no podés exigir después. Entonces se me ocurrió una idea. Maxi Trusso, junto a Leo García, hicieron De música ligera, de Soda Stereo. Entonces se me ocurrió -como ellos querían hacer un video- proponer no exactamente un video, sino hacer una especie de short film; que sea como un corto, que tenga una intro, tenga la canción, un parate con charla, video y final”, se explaya.

Y agrega: “Se me empezó a escribir entonces una idea; me gustó y la empezamos a armar acá”,

“Parecía que era muy difícil empezar a armar todo, no conocíamos gente y en el plano local tampoco nos conocían. Por ejemplo, Rafael Sachetto, que se puso a disposición desde Cultura de la Municipalidad, recién se entera de que vivo acá. O sea, empecé a conocerlo y empezó a conocerme a través de una idea que involucraba a Villa María, ¿entendés? Iba a otro pueblo y el pueblo: ‘no, no sé’. Digo, bueno, voy a hacer algo y después voy a pedir apoyo. Entonces pensé en mi amiga Leticia, que estuvo en mi nueva película, que sale el año que viene en Amazon, la llamé y le dije que se viniera”, se explaya.

-¿Y Cómo se llama la película esa?

-Se llama El Camino a Nahúm. Está Leticia y está Victor Hugo Morales, como el relator de toda la historia en off. La filmamos en  Corrientes.

Más de