La actividad se desarrolló en la Medioteca ante una buena cantidad de público
Dughetti presentó “Vertebrar el cielo”, su obra poética reunida
El libro contiene la producción que el autor villamariense trabajó durante 20 años, desde 2003 a 2023. En diálogo con este medio contó cómo ha cambiado su escritura y cómo se percibe en tanto escritor“Ese arar en el mar” se llama la canción: es de la peruana Chabuca Granda -nacida como María Isabel Granda y Larco- y este viernes a la noche, en una oficina de la Biblioteca y Medioteca Municipal y Popular Mariano Moreno, el escritor Marcelo Dughetti, de 53 años, la recuerda.
Un día, mientras él caminaba por un bulevar de Villa María con su perro, pensó en esa frase, en “ese arar en el mar”. Dughetti sufre de dolores en los huesos, en las vértebras, y aquella vez le dolía la columna. Aquella vez, entonces, miró el cielo: un “cielo estupendo”, dice. Mirar el cielo como “una oración”, como una manera de acabar con el dolor.
El momento fue una “epifanía” y Dughetti no tuvo que decidir nada: el título de su obra poética reunida debía ser exactamente así: “Vertebrar el cielo”.
El libro, publicado por Apócrifa Editorial, contiene la producción de dos décadas. “En el 2003 se publica mi primer libro: un libro que yo hubiera quemado, pero que la editorial eligió publicar”, comenta y aclara que, de todos modos, menos mal que se editó, porque “de alguna manera se ve un proceso de crecimiento, de madurez”.
Luego, añade: “Tenemos 20 años de trabajo en los que yo creo haber sido serio. No sé si tuve la felicidad de alcanzar la poesía, pero por lo menos la perseguí con seriedad”.
Esa seriedad, cuenta, se vincula con “cierta profundidad, cierta hondura y trabajo en el lenguaje”. Hay, agrega, un trabajo “a conciencia y con muchas ganas”.
“Uno trata también de conectar con el ser humano”, dice después. Y explica que tanto el que escribe como el que pinta o hace música es porque tiene una “fisura” dentro.
Los cambios
“La poesía lleva una música. Por eso es intraducible. Es muy difícil traducir la música de otros idiomas”, dice. Y, al referirse a los cambios que percibe en su obra con el correr del tiempo, asegura haberse vuelto “más musical”. En este sentido, también remarca que siempre aconseja leer poesía en voz alta, por estas mismas razones.
“Antes era más seco, y me he vuelto, con los años, un poquito más crítico de lo que hago. Así que se publica menos. Eso también es una realidad”, cuenta.
Con respecto a los temas, Dughetti recuerda que cuando le acercó al editor Darío Falconi el libro “No sabrías escribir mi nombre”. (2019), él le dijo: “Pensé que me ibas a traer algo oscuro”.
“Le digo: 'Darío, ya no soy ese hombre'. Es decir, la muerte, gracias a la vida, no sé, se va apartando de mí. Qué raro, a medida que más años voy teniendo la muerte se va apartando de mí y me deja la posibilidad de la luz. Ya sé, por ahí pega menos, tiene menos punchi. Pero la idea es, con el poema, acompañar al hombre. Y no puedo escribir de algo oscuro si siento adentro otras necesidades”, reflexiona.
Por otra parte, cuando habla de la poesía, expresa: “No tenés tanto control sobre el poema. Esto no quiere decir que yo crea en algo mágico. Pero tampoco es algo tan ramplón. Es decir, hay algo de lo metafísico en la poesía que se mete en los huesos y te pone en un lugar que yo no sé cómo explicarlo. Pertenece a las maravillas del hombre: así como somos capaces de contaminar y destruir este mundo, también somos capaces de una belleza increíble”.
Y añade: “Yo sigo buscando la belleza. Hay poesía que no la busca”.
Él, Dughetti, continúa: la busca.
El lector
El autor villamariense compra muchos libros. “Me sigue gustando esa tecnología. el olor. Es abrazable el libro”, menciona. Y añade: “Toda biblioteca es un proyecto de lectura. Entonces, la lectura va creciendo, los intereses. Soy muy caótico para leer; no soy una persona con una línea, con un eje”.
Dughetti lee poesía. Sin embargo, aclara, lee más ensayos y le “encanta”, como género, el cuento. De hecho, cabe recordar que reunió cuentos en “La bicicleta roja” (2007).
“Pasa así: todo aquello a lo que le demostrás muchísimo amor se aparta de vos y todo aquello de lo que te mantenés un poquito distante viene hacia vos, como el caso de la poesía”, describe.
Y sigue: “Yo disfruto mucho más la relectura que la lectura, el Quijote lo habré leído tres o cuatro veces. Y me sigo riendo, y me sigue interesando y sigo viendo la majestuosidad de ese tipo, de Cervantes, de cómo hizo para, en ese momento, sentar las bases de la literatura moderna”.
Los libros
Los títulos que reúne “Vertebrar el cielo”, de Marcelo Dughetti, son 16: “Esa joroba de bronce” (2003), “Donde cayó esta muerta” (2003), “El monte de los árboles sogueros” (2007), “Los perros del loco Torriglia” (2009), “Los caballos de Isabel” (2009), “Hospital” (2012), “Sioux” (2013), “Fui a cuidar los árboles” (2013), “Babuinos” (2014), “Otras canciones”?(2018), “Ciervos rojos” (2019), “No sabrías escribir mi nombre” (2019), “Córtex” (2019), “Cuando muera mi padre” (2019 y 2022), “Galgos de sol” (2020) y “Días de guerra” (2023).
