Carolina Martínez, artista plástica

“Estoy en una búsqueda constante”

La ilustradora, pintora y dibujante local se definió como alguien que “explora sensaciones, pensamientos, recuerdos y sueños”, entre otras cosas. Con murales, dibujos, pinturas y participación en el arte de tapa de una editora local, marca su continuo crecimiento
domingo, 25 de junio de 2023 · 08:30

En tiempos donde parece que la Inteligencia Artificial lo atraviesa todo, quedan los artistas. Carolina Martínez, profesora de Artes Visuales por la Escuela Superior de Bellas Artes Emiliano Gómez Clara de nuestra ciudad, ha marcado durante los últimos años un crecimiento exponencial y sus ilustraciones -en distintas técnicas- se destacan a nivel local. La pintora e ilustradora dialogó con El Diario respecto a su estilo y el eje que persiguen cada una de sus creaciones.

Murales, cuadros e intervenciones marcan su joven impronta que le gusta a propios y extraños -ya que varios locales comerciales optaron por que ella deje su huella-.

Martínez valora la fuerza expresiva del lápiz sobre el papel 

-¿Cómo definirías tu estilo?

-Encuentro hilos conductores en mis obras, pero pienso que estoy en una búsqueda constante.

Exploro sensaciones, pensamientos, recuerdos, sueños en relación con mi entorno o paisaje, plasmando también mundos y seres imaginarios.

Por lo general, son obras bidimensionales, figurativas y acromáticas o con una paleta de colores reducida donde predominan los desaturados. Disfruto tanto de los planos como de las formas más difusas y orgánicas, dependiendo de lo que quiera expresar.

Son obras meticulosas, siempre implemento detalles sutiles.

-¿Podés comentar como surgieron los estilos y las técnicas? ¿Qué fue primero: la pintura o la ilustración con lápiz y en papel?

-Mi obra surge y se nutre de mis vivencias, que  fueron trazando caminos hasta lo que hago actualmente: los recuerdos, los vínculos, los juegos y juguetes de mi infancia, lo mucho que me atraen las series y películas animadas, los libros ilustrados, las narraciones e historias, sueños y pesadillas, los viajes, el mar, la conexión con la naturaleza y con materiales artísticos.

Me inspiraron corrientes como el realismo, surrealismo y realismo mágico, y también artistas contemporáneos. Puedo nombrar algunos referentes como Magritte, Hopper, Moonassi, Joanna Concejo, Lee Kyutae, Mark Ryden, Mariana Sissia. En el ámbito de los libros, los bestiarios, de ilustración científica o narrativos. En el cine, Studio Ghibli (N. de la R.: creador de películas tales como Mi vecino Totoro y El viaje de Chihiro, entre otras) es una gran inspiración.

El dibujo surgió antes que la pintura, por lo menos de forma consciente, cuando era chiquita.

“Cada espacio define la modalidad de trabajo y aspectos de las obras”, afirmó la artista. Arriba, una obra de pequeñas dimensiones. Abajo, un mural en un local comercial 

Ya sea con lápiz, lapicera, lápices de colores, tiza, siempre me gustó crear personajes o copiar los de los dibujitos de la tele, así como imaginar entornos, escenarios y escenas.

-¿Qué rasgos, técnicas, signos o símbolos son los que priman en tu obra? ¿Tenés algún tópico común?

-Me interesa contraponer, contrastar o fusionar la realidad y la ficción, analizar sus fricciones, así puede convivir en mis obras lo cotidiano al mismo tiempo que la creación de seres y espacios imaginarios.

Hay mucha presencia del paisaje, de los “paisajes mentales”, la arquitectura y la naturaleza, vegetación, animales, y lo inmaterial como la luz y fenómenos del cielo.

La figura humana aparece con menor frecuencia: algunas personas de espalda, otros con rostros poco expresivos, perdidos en la inmensidad. Cuando represento espacios “vacíos” pienso que las personas u otros seres se encuentran de forma tácita.

En cuanto a las técnicas y materiales, priman el lápiz grafito, las tintas y acrílicos. Deseo experimentar con gouache pronto.

- ¿Cómo fue la experiencia de ilustrar la tapa de la colección de la editorial Mascarón de Proa?

-Fue mi primera experiencia en el mundo de la ilustración editorial, la disfruté y aprendí mucho. Me acercó a la poesía local/regional contemporánea de la cual conocía pocos autores.

Trabajé en conjunto con Darío Falconi, el editor, tomando decisiones técnicas y compositivas a partir de los bocetos, teniendo en cuenta su experiencia con la impresión. Me brindó libertad para elegir fragmentos de los libros que me inspiraron y fui definiendo las escenas, elementos que cargué de significado, los colores, las formas, etcétera.

La técnica elegida para las tapas fue la acuarela y una con lápices de colores sobre papel, después escaneado y edición digital.

Formé parte de las presentaciones de los libros poniendo en palabras mi rol como ilustradora, la cual es otra instancia interesante del hacer artístico.

-¿Con qué técnica sentís que te desenvolvés con mayor comodidad?

-En la mayoría de mis procesos creativos, en cualquier instancia o como técnica única de la obra, está presente el lápiz grafito sobre papel (claroscuro-luces y sombras o simplemente líneas). Es la primera técnica que estudié en profundidad y tiene algo de “meditativo” para mí, de conexión con estos dos materiales simples y antiguos. Son frágiles, sensibles y de gran fuerza expresiva.

Me permiten abstraer los objetos que quiero representar buscando su esencia, así como también atender a las texturas visuales y a los detalles.

-¿Pensás que formas parte de una generación donde existen muchos que desarrollen una técnica o tengan un enfoque parecido al tuyo?

-Creo que siempre podemos encontrar similitudes entre nuestros trabajos y el de otros, podemos vernos reflejados, inspirados o acompañados. A nivel mundial somos un montón de artistas y vemos imágenes continuamente en los museos, redes sociales, libros, calles, etcétera. Es interesante analizar cómo otros artistas abordan temáticas y conceptos parecidos a los que uno trabaja de formas tan diversas.

Hasta el momento trabajo con técnicas clásicas muy difundidas. Cada pintor o dibujante le da su impronta.

-¿Qué pensás respecto a la revaloración del muralismo? Hay muchos locales comerciales que hoy deciden implementar obras de artistas en vez de recurrir al ploteo como alternativa.

-Se pueden preferir las terminaciones/aplicaciones del mural o las del ploteo, considero las dos opciones muy diferentes.

El trabajo hecho a mano es personalizado, único e irrepetible. El mural como hecho artístico trae consigo un bagaje cultural-histórico de la técnica y de los lugares, revela pensamientos, emociones y resoluciones del artista, más allá de la impronta/intención decorativa que puede o no poseer.

Desde que estaba en la secundaria planeaba trabajar con el grafitti o algo relacionado. Ahora, como muralista, me alegra encontrarme con un entorno donde se valore cada vez más y se pueda trabajar de esto.

-¿En qué se centra tu tarea hoy?

-En el ámbito laboral, desde   2017 hasta la actualidad diseñamos y realizamos murales por encargo junto con Noel Ayas en nuestro proyecto “Caro y Noel Murales”. Por mi parte también recibo encargos de pintura/dibujo sobre papel, lienzo, madera, pequeños objetos, etcétera, así como trabajo en mis proyectos artísticos.

Sigo practicando, explorando, analizando obras, compartiendo formaciones, talleres, convocatorias y propuestas diversas.

-¿Tenés un lugar específico para trabajar y realizar tus obras?

-Las obras pueden surgir y desarrollarse en mi espacio de taller en casa o en momentos que salgo con el cuaderno/bastidor, la pintura o los lápices a plazas, parques, viajes.

Cada espacio define la modalidad de trabajo y aspectos de las obras. En el exterior, por ejemplo, son jornadas más cortas y practico en mayor medida la observación y el dibujo a partir de modelos reales, los movimientos, los juegos de luces y sombras naturales.

Con los murales el entorno es siempre diferente. Los bocetos los realizamos en digital, pero la pintura puede ser en la vereda, locales comerciales, casas de familia, patios, piezas, baños, boliches, oficinas, peluquerías, bares.

-¿Te definís como una artista versátil? Hay obras que están enfocadas en la naturaleza, en las formas, en colores fuertes, colores cálidos y hasta uno de Diego Maradona.

-Me considero versátil principalmente en el ámbito del muralismo, porque al trabajar con Noel se fusionan nuestras dos visiones. A su vez, elegimos aceptar variedad de proyectos por encargo ya que nos motiva y enriquece la práctica, siempre reconociendo y teniendo en cuenta nuestros intereses, criterios, debilidades y fortalezas.

Trabajamos con clientes y espacios muy diversos. Muchos nos plantean cuáles son sus ideas previas, qué desean ver en sus paredes, comunicar con sus negocios, marcas, etcétera.

La arquitectura de los lugares también nos puede dar indicios compositivos y guiarnos, ya que cargan su impronta y estética particular.

-¿Cómo es el momento de ver una obra concluida? ¿Hay un principio de complementación?

-Las obras se completan, o continúan su viaje, con la visión del espectador. De esta conexión surge una nueva relación y lectura, cargada de subjetividad.

-¿Cómo percibís la escena local?

-En Villa María somos muchos los artistas activos. Cada vez nos conocemos y nos apoyamos más entre nosotros, y es muy valioso contar con espacios físicos y virtuales de intercambio con el público, donde poder hablar sobre nuestros procesos, exponer obra, vender, dar clases, etcétera.