Tatik Carrión Ramos, narradora colombiana
En la Villa, con la voz de su tierra
La Medioteca, el Centro de Inclusión de Las Playas y la Universidad de Villa María (UNVM) fueron tres de los puntos donde la escritora nacida en Chía, a 10 kilómetros de Bogotá, se refirió a su obra, el feminismo y la literatura colombiana contemporáneaLa licenciada en Lengua Castellana y Comunicación proveniente del poblado de Chía, Colombia, Tatik Carrión Ramos, visitó durante esta semana la ciudad y compartió diversos eventos, siempre de índole literaria.
Carrión Ramos, además de su preparación académica, es especialista en gerencia de proyectos educativos y ha dedicado la mayor parte de su tiempo y de su vida a promover la lectura y escritura de literatura a través de diversos proyectos, entre los que se destacan: Encuentro de Escritores Fuerza de la Palabra y el programa radial Tertulia Poética.
Entre varios premios y menciones, durante esta semana aprovechó para hablar de literatura colombiana contemporánea y presentar sus libros en la Feria del Libro de Córdoba, donde el escritor y editor local Darío Falconi la acompañó a modo de presentador.
En ese punto, su visita -que comenzó el pasado miércoles- estuvo compuesta por un encuentro denominado “Travesía Literaria”. El mismo se desarrolló en la Medioteca Municipal Mariano Moreno junto a Anabella Gill, directora del espacio en rol de presentadora.
También se vivió la presentación de tres de sus obras: “Cuentos polifónicos y un poco traviesos (2022)”; “El guardián de la semilla de oro (Ministerio de Cultura, 2022)” y “Tierra de cuervos (Editorial Escarabajo, 2019)” en la Feria del Libro, el pasado jueves.
En tanto, en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) compartió una charla referida a la literatura colombiana contemporánea. Jésica Mariotta fue la presentadora de dicho foro.
Hubo tiempo para visitar medios de comunicación, tanto radiales como audiovisuales.

La obra
Referido a sus placas, el poemario “Las horas del insomnio” es de 2019 y cosechó el premio estímulos.
Referido a “Tierra de cuervos”, el texto narra en primera persona la historia de una joven habitante de la zona rural que sufre el asesinato de su padre, un líder social.
“La literatura sobre del conflicto armado y la violencia en Colombia ha tenido miradas desde la poesía, la novela y el cuento. Existe una memoria literaria por épocas acerca de esta problemática que ha marcado varias generaciones, desde las guerras de independencia, pasando por el bogotazo, hasta el conflicto armado entre grupos al margen de la ley, ejército, paramilitares, narcotráfico y Estado. En todas estas circunstancias históricas, el problema de la tenencia de la tierra ha estado presente. Se sabe de la expropiación de sus legítimos dueños, en la mayoría de los casos campesinos que la han trabajado y luchado, hasta sometimientos, desplazamientos y vidas en riesgo”, dice Nana Rodríguez Romero.
En “Cuentos polifónicos…” conviven distintos estilos y están escritos con el ánimo “de divertirse”. El mismo fue ganador de Estímulos Chia.
Finalmente, “El guardián de la semilla de oro”, que también es ilustrado, rinde un homenaje a los primeros pobladores de tierras colombianas. Se trata de un cuento de aventuras en el que Hycac y Tanyquy deben pasar una difícil prueba de fuego para rescatar una semilla muy importante para su comunidad.
En diálogo con El Diario, Carrión Ramos destacó la importancia de resaltar la tarea de las mujeres y su rol en la literatura. En ese espacio, y a nivel argentino, destacó la literatura escrita actual de Patricia Nasello, o “Alfonsina Storni y Alejandra Pizarnik”, entre otras plumas.
El momento de referirse al hecho de rescatar a las autoras, tanto de Colombia como de Argentina, habló de la importancia de tal acción para “saldar una deuda”.
Otro punto importante es el hecho de “democratizar” la literatura para que “la escritura y la lectura sean accesibles para todos”.
Un punto interesante es la reflexión acerca del estímulo constante que reciben los jóvenes, quienes “leen mucho” e interpretan constantemente el medio en el que habitan.
Así, y de vuelta en su obra, en sus textos persisten la representación de Colombia “tierra adentro” y el pedido de “paz”, algo necesario para un país que se ve atravesado desde hace tiempo por la violencia.
