DESDE el instituto Padre Francisco Azkúnaga de Las Perdices

El homenaje que no cesa

El fallecimiento de la docente Nilda Nelly Gamacchio, reflejado en nuestras últimas ediciones, no deja de llamar a quienes la conocieron a evocar su figura. Hoy sumamos nuevas expresiones que surgen en el seno de instituciones educativas que dirigió 

Hace exactamente 60 años atrás, comenzaba a concretarse, en Las Perdices, un sueño hermoso, se inauguraba el primer y único secundario que hasta hoy permanece en nuestra localidad de Las Perdices

En este sueño fueron protagonistas personas, que, con un corazón gigante, emprendedor, pusieron en pie a esta Institución Educativa. Entre esas personas, brilla la imagen de quien fue su primera Rectora, la Srta. Nilda Gamacchio.

No tuve el honor ni el privilegio de conocerla ni tratarla, pero todos los que estuvieron cerca de ella y compartieron el trabajo, el día a día, la vida misma, hablan de la tenacidad y la fuerza que la caracterizaron. Cuentan de su solidaridad, de sus valores, de su integridad como persona de bien puesta al servicio de los demás.

En este año, 2022, en el que cumplimos 60 años de vida Institucional, Nilda, una de las pioneras de este colegio, nos deja. Nos deja físicamente, pero su legado quedará por siempre en el recuerdo y en el devenir de esta comunidad educativa, porque ella ha puesto los cimientos, cimientos fuertes, que perduran y perdurarán por mucho tiempo más.

En nombre de quiénes hoy forman parte del Instituto Privado Padre Francisco Azkúnaga, rindo homenaje a Nilda, hacedora fundamental.

Gracias a ella y a muchos otros que, con enorme responsabilidad, se pusieron al hombro tan grande tarea: la de educar a los jóvenes, y muchos de ellos de nuestro pueblo y localidades vecinas han tenido la posibilidad de educarse, de aprender para forjarse un futuro mejor.

Imagino sus preocupaciones, sus noches sin dormir, su esfuerzo diario para mantener en pie al Instituto.

Es muy grato saber que una persona tan maravillosa fue gestora de esta casa del saber.

¡Queda decir, GRACIAS NILDA! Gracias por tu entrega, gracias por lo que nos dejaste.

Espero estemos a la altura de continuarlo.

Ahora descansa en paz querida Nilda, que Dios, nuestro Padre, te cobije en su seno y te reciba en el cielo.

Afectuosamente.

Profesora Alejandra Vignoli, directora IPPFA 2021

 

De exdirectoras

Autoridad en la formación

Si se habla de Instituto Privado “Padre Francisco Azkúnaga”, de sus orígenes, el recuerdo de la Srta. Nilda es inmediato. Su tarea desde la lucha para la concreción de semejante logro, su dedicación, su pasión por la educación, sus valores, su rectitud, son todas las cualidades que rodean su persona.

Mientras cursaba primer año, ella era Directora del Instituto, retirándose ese año, 1978. Mi recuerdo es su figura de imponente autoridad en la formación al inicio de la jornada.

Ya al frente de la Institución, tuve el agrado de visitarla, en largas charlas pude disfrutar de su memoria admirable y su entusiasmo al hablar de la historia del colegio, nombrándome profesores y alumnos de los inicios con nombre y apellido, donde vivían, de muchos hasta sus actividades del momento. Una memoria prestigiosa, increíble… En esas charlas ya era una persona de más de 80 años, dándome consejos, hasta sugiriéndome horarios de actos, por su edad, anécdota graciosa que guardo con cariño.

Su última visita fue para el cincuentenario del Azkúnaga. Asistió al acto, leyó unas palabras y fue ovacionada por el público, alumnos y colegas.

Simplemente, un ser admirable por su entrega. Siempre formará parte del colegio, de Las Perdices, del recuerdo de todos los que la conocieron, compartieron tiempo con ella, y de quienes escuchan y viven su legado. ¡Muchísimas Gracias, Srta. Nilda! Nos dejó físicamente, quedó grabado su accionar.

Profesora Lucrecia Capornio, Exdirectora I.P.P.F. Azkúnaga 2005-2021

 

Un sello que da identidad

En la vida de los pueblos encontramos un sello que le da identidad y nombre, por lo que es, a cada uno de sus miembros. Esa marca surge de la invalorable tarea de sus educadores, de los padres de familia, de los aportes de las instituciones que conforman esa comunidad, de las características de cada región, de un estilo de vida; este mandato de “educar” es la obra que desarrollan las instituciones educativas y, en aquel 1962, fue la Señorita Nilda Nelly Gamacchio, que con su tesón y perseverancia, paciencia y fortaleza, fundó y desarrolló las actividades junto al párroco Padre Armando Convento y al grupo de padres bien dispuestos que recorrieron las colonias vecinas y convocaron al pueblo.

Así nació el Instituto Privado “Padre Francisco Azkúnaga”, fruto del amor que aspiraban para todos los jóvenes de Las Perdices, un futuro mejor. Y al frente, la señorita Nilda Nelly Gamacchio siendo parte de los momentos más sentidos de nuestra adolescencia, dejando en todos nosotros y en nuestras familias: iniciativas, formas de vida que debíamos alcanzar para lograr la felicidad de todos. Transformar el individualismo en trabajo colaborativo por el bien de la comunidad.

Si queremos trabajar para el porvenir, tenemos que trabajar el presente. Esta idea acompañó el primer acto de cierre de labor de 1962.

Trabajar es el derecho que hace digno a los hombres. Consigna fundacional de nuestra institución: Instituto Privado “Padre Francisco Azkúnaga” fue el legado de la Srta. Nilda.

Cuántos esfuerzos, cuántas alegrías y también cuántos momentos poco gratos. Agradezco a Dios la posibilidad de compartir sus días en el Instituto como alumna y luego como compañera de tarea. Siempre trabajando con alegría, con sus valores y su fe cristiana; imprimiendo en nosotros todas sus virtudes, con su rectitud, formando seres capaces de seguir su legado en tareas educativas, profesionales, empresarias y en general, personas de bien.

Gracias, Srta. Nilda por tu legado, tus conocimientos, por indicarnos el buen camino.

¡Formaste parte de mi familia y te digo gracias por compartir con nosotros!

Siempre en nuestro recuerdo, Dios te dé descanso eterno.

María Cristina DeGasperi de Basélica, Exrectora del I.P.P.F. Azkúnaga 1978-2004