Todo por dos pesos: ya no existen billetes ni locales
Aún persiste en la memoria de los adultos de hoy el hecho de recorrer extensos pasillos repletos de utensilios, adornos u otros productos hechos en china que valían pocas monedas. Esos locales, hoy convertidos en bazares que han mudado su nombre o tiendas que han sido modificadas, tenían plantado su colorido letrero al frente con letras gigantes: “Todo por 2 pesos”. Aquel era el anzuelo para que todos corrieran a salir de apuro, hasta para hacer un regalo de cumpleaños.
Promediaba la década del 90, tiempos del plástico, el consumo y el “deme 2”. El dólar estaba 1 a 1 y visitar estos escenarios podía ser hasta un vicio que le llevaba al visitante pasar horas observando cuchillos, pisapapas o hasta juguetes de poca monta. En alguna parte, la frase Made In China estaba presente.
Pero el tiempo pasó, el peso se devaluó y ya ni siquiera está entre nosotros el billete de dos pesos. Dos pesos ya no son nada, pero en algún momento podían serlo todo.
En 2017, aquel billete, que había sido durante 26 años una moneda de curso legal, salió de circulación. Algunos los conservan como un souvenir, otros se dan con él mientras revuelven cosas viejas y hasta algunos apenas rememoran la figura de Bartolomé Mitre pintado de color cyan. En su reemplazo emergió una moneda, y aquel papel pintado que en su reverso tenía la Casa de Tucumán ya forma parte de la memoria colectiva.
De igual modo, todo tiempo pasado no fue mejor, detrás de aquel cartel salió a flote la ruina de la industria argentina al poblarse todo con baratijas importadas. Sobrevino una destrucción del mercado laboral y también la precarización.
¿En qué valor podríamos un todo por dos pesos hoy? ¿Qué se puede comprar hoy con dos pesos? El billete de dos pesos argentinos ni siquiera vale eso. En Mercado libre, por ejemplo, el mismo papel (ahora apuntado a coleccionistas) tiene un valor que promedia los 242 pesos. Siempre hablando del segundo diseño, ya que el primero (del año 1996) promedia los 600.

La marca sobrevivió
Si bien hace tiempo que ya no se puede comprar nada útil por dos pesos, la expresión sobrevivió y hasta se ha transformado en una forma genérica de designar a los artículos de precios bajos y con una calidad discutible.
Aquel precio mágico, que en Estados Unidos era denominado “Dollar Store” tienen formatos aceptados y una receta sencilla: encontrar un precio único de alto impacto para atraer clientes.
Así, aquellos que cuidaban el peso, o los que entraban a “chusmear”, por diversión o curiosidad, seguramente salían con algo en mano.
Sin nombrar, repetir, ni soplar, muchas esquinas y vidrieras vienen a nuestra memoria. Algunos locales siguen, pero con otro nombre, y otros han cerrado definitivamente.
