CULTURA/HISTORIA- NOTA Nº 725
Cordobazo: a 53 años de aquella rebelión popular
Aquí repasamos conceptos acerca del Cordobazo, recordamos antecedentes en Villa María, testimonios de alguien que participó de los hechos y conceptos acerca de los sucesos de mayo del 69En Villa María
La rebelión que se hizo sentir en las calles cordobesas el 29 de mayo de 1969, no nació de la nada, existían una historia de rebeliones y movimientos que se habían dado en diferentes puntos geográficos del país. En aquellas jornadas se expresó la respuesta popular a una situación de ahogo impuesta por la dictadura liderada por Juan Carlos Onganía. No solo se habían restado derechos a los y las trabajadoras, sino también se habían obturado las salidas institucionales. Para plantearlo, en otras palabras, no existía la posibilidad de observar la salida posible a un futuro inmediato en el cual se habilitara la participación popular, abandonándose la defensa de los intereses de los sectores más encumbrados, conservadores y dueños de las grandes fortunas.
Aquel año se constituyó la Comisión Coordinadora de Gremios de Villa María, nucleamiento sindical que desarrolló una experiencia combativa que incluyó manifestaciones estudiantiles y obreras en esta localidad. Bernardino Calvo escribió que, el 15 de septiembre de 1970, cuando Agustín Tosco por primera vez ocupó una tribuna del movimiento obrero villamariense, señaló que esta ciudad era la única del interior de la provincia que adhería a la mayoría de las protestas sucedidas luego del Cordobazo. Pero también se produjeron movimientos antes del 29 de mayo del ´69. Por ejemplo, el 21 de mayo de ese año, el combativo Sindicato Regional de Luz y Fuerza, sede central Villa María, emitió un documento firmado por el secretario de prensa Jorge M. Bossi y el secretario general Mateo Massanet. En el escrito, el gremio denunciaba el aumento de la cantidad de horas de trabajo en la provincia, a raíz de Ley Nacional 18.204, que obligaba cumplir 48 horas semanales cuando en Córdoba existía, mediante la Ley 3.546 del Sábado Inglés, un límite de 44 horas.
Para mencionar otro antecedente en Villa María, se puede recordar que el 22 de mayo de 1969 tuvo lugar la denominada "marcha del silencio". Según la prensa participaron unos cuatrocientos estudiantes. Los jóvenes marcharon en medio de un silencio que solo fue interrumpido por las estrofas del Himno Nacional. El itinerario de la manifestación cubrió el recorrido de la céntrica calle General Paz hasta la iglesia de los Padres Trinitarios, casi bulevar Vélez Sarsfield, donde se refugiaron de la Policía, en momentos en que iniciaba la misa de las 19 horas".
No tan espontáneo
Sostener que el Cordobazo fue algo totalmente espontáneo no es una tesis sin intencionalidad política, por el contrario, permite aislar el acontecimiento, despegándolo de sus antecedentes como también de sus consecuencias en el desarrollo de las estrategias de lucha del movimiento obrero. La tesis de lo espontáneo también permite quitarle importancia al rol de las organizaciones gremiales. Esta visión del espontaneísmo es sostenida, por ejemplo, por Daniel Villar en "El Cordobazo", número 32 de Historia Popular del Centro Editor de América Latina. El "Gallego" Reyes Bernabé Martínez, quien fuera vecino y militante en Villa María, participó del Cordobazo cuando vivía en Córdoba siendo dirigente de los trabajadores del Correo, cuyo gremio entonces estaba intervenido. En una entrevista a El Diario supo señalar que aquello fue "la unión popular, la pueblada que con la conducción de la dirección del movimiento obrero logró unificar a todos los sectores que salieron a luchar por sus reivindicaciones". También remarcó que esa tesis tiene "la intencionalidad clara de menoscabar, desde el punto de vista político, el rol que jugó la organización del Cordobazo que no fue enteramente organizado ni enteramente espontáneo. Tuvo de los dos aspectos. Es decir, el principio fue la organización, la convocatoria de la CGT en un plenario unificado de las dos centrales...". Se refiere a la CGT de los argentinos que lideraba Agustín Tosco y la CGT vandorista cuya figura destacada en Córdoba era Elpidio Torres. Reyes recordaba que la dirigencia de los trabajadores tomó la decisión de ejercer "por primera vez la técnica, la metodología, de ganar la calle. Abandonar los puestos de trabajo a las 10 de la mañana y ganar la calle... toda esa parte fue organizada, yo fui parte de la comisión de lucha que organizó estos actos. Se pensó como una cuestión de decenas de actos hechos en los lugares estratégicos de concentración. Y desde esas concentraciones menores, converger hacia el centro... La comisión de lucha, resuelta por plenario, funcionaba en la CGT. Yo participaba como representante de la clandestinidad porque el sindicato nuestro estaba intervenido por la dictadura. La CGT nos había dado el respaldo y el reconocimiento como dirección auténtica del gremio...". Es decir, que se trató de una lucha organizada en la cual se produjeron cuestiones espontáneas, pero resulta innegable el rol de una dirigencia de los trabajadores y estudiantes que supieron interpretar el momento histórico que se vivía. Juan Carlos Giuliani, histórico dirigente gremial, en una nota sostiene que se trató de "una acción de masas que, de espontánea, no tuvo nada. Atilio López, Agustín Tosco, Elpidio Torres y otros dirigentes sindicales -algunos conocidos y muchos anónimos- lideran una gesta histórica que terminaría por eyectar del poder al dictador Onganía. Tiempo después, otras puebladas incendiarían la Patria". Agrega "El 29 de mayo de 1969 -el día que el pueblo reventó de bronca- se selló la unidad obrero-estudiantil, que volvería a ganar las calles para ensanchar la cancha donde se jugaba la resistencia al régimen dos años después -el 15 de marzo de 1971- con el "Viborazo".
A más de cinco décadas de aquella rebelión popular y a casi cuarenta años de recuperada la democracia, las deudas sociales son tales que resulta imperioso reflexionar acerca de la necesidad de una democracia que debe profundizarse para el logro de la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.
