Los primeros indultos de Menem: repercusiones en la prensa local
El 14 de mayo de 1989 se desarrolló el acto electoral en el cual, Carlos Saúl Menem resultó electo para el cargo de presidente de la Nación. El político peronista fue candidato por el Frente Justicialista de Unidad Popular (Frejupo). El 85,31% del electorado concurrió a las urnas, un elevado índice de participación. El candidato ganador obtuvo el 47,51 % de los votos, frente al 37,10% logrado por el radical Eduardo Angeloz. La situación económica era difícil, luego de las elecciones se pasó de un cuadro de recesión a uno de hiperinflación, en abril el índice inflacionario mensual fue de 460% y en mayo trepó al 764%. Con estos problemas en la economía del país, la falta de apoyos políticos y una convulsionada situación social, el presidente Raúl Alfonsín anunció que el traspaso de mando no se haría el 10 de diciembre, como estaba previsto, sino el 30 de junio. Menem negoció y asumió el 8 de julio. Desde el inicio del mandato adoptó políticas neoliberales y en agosto de 1989 dictó la Ley de Reforma del Estado para iniciar las privatizaciones. Ese mismo año, el 7 de octubre, dictó cuatro decretos indultando a más de 200 militares y 70 civiles. Entre los militares indultados se encontraban todos los jefes procesados, con excepción del exgeneral de división Guillermo Suárez Mason, que había sido extraditado desde Estados Unidos; los "carapintadas" que se habían revelado en Semana Santa, Monte Caseros y Villa Martelli en 1987 y 1988; quienes integraron la Junta de Comandantes condenados por los delitos cometidos en la conducción de la Guerra de Las Malvinas: Leopoldo Galtieri, Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo. Los civiles indultados fueron los líderes y miembros de grupos guerrilleros y personas acusadas de subversión.
"Con memoria, dignidad..."
Desde tiempo antes, se sabía que el Gobierno firmaría los indultos, el propio Menem avisó que los mismos serían anunciados "sin bombos ni platillos". El 7 de octubre, sin que el perdón presidencial fuera oficial, en El Diario se publicó una solicitada titulada "Con memoria, dignidad y valentía" fijando posición acerca del indulto, firmada por autoridades del Partido Justicialista de diferentes circuitos, del departamento y del Consejo Provincial. Entre otros nombres figuran Néstor Ratto, Alejandro Roganti, Fernando Ahumada, Carina Bosco, Jorge Mantilero, Verónica Yañez, Oscar Caleri, Javier Fernández, José Calderón, Patricia Heredia y Graciela Urbicaín. El escrito inicia señalando que, en 1989, Menem asumió "el mando de la Nación en uno de los períodos más críticos de nuestra historia", que el radicalismo "ante la imposibilidad de seguir gobernando" dejó "en manos del peronismo una "Argentina postrada" inmersa en la "especulación, desesperada y en estado de eclosión social".
Acusa al alfonsinismo de haber dejado "varias bombas de tiempo"refiriéndose a la "hiperinflación, los nueve mil millones de carenciados" y "la crisis militar, entre otras". Afirman que el "compañero Menem", en "su primera etapa" debió tomar decisiones políticas para desactivar esas situaciones. En el documento afirman que, desde su responsabilidad como militantes, fijan posición ante el tema del indulto diciendo que analizan la situación a partir de "la realidad" y no "desde la moral y la ética republicana". Señalan que las Fuerzas Armadas, en "los últimos años" estuvieron al servicio de los planes del imperialismo y la oligarquía, consideran que dé solución de la "situación" depende la suerte de "la Patria" y, manifiestan, que "siendo el peronismo el que más ha sufrido" durante la dictadura "es el encargado hoy de cerrar este capítulo". Reconocen que el indulto no soluciona definitivamente la cosa, pero "la prolongación del conflicto con el poder militar" solo acarrearía frustraciones. El documento habla de memoria, de justicia, pero justifica el indulto y termina diciendo: "Pretendemos profundizar el análisis para superar el sí o no al indulto de la consigna proselitista. El país necesita que conjuguemos nuestros sentimientos con la racionalidad, el voluntarismo con la realidad, los odios producidos por las injusticias del pasado con la unidad nacional, que para que sea válida debemos construirla sobre las bases de un modelo de país políticamente soberano, económicamente independiente y socialmente justo que le dé felicidad al pueblo y grandeza a la Nación. Para nosotros la tarea de la hora es, consolidar la esperanza, profundizar el debate y unirse tras los grandes objetivos nacionales, porque la disyuntiva sigue siendo hoy, liberación o dependencia".
Buscando la paz por el camino del olvido
El domingo 8 de octubre El Diario, en tapa, tituló "Menem firmó el indulto". Este medio también se hizo eco del comunicado que, a una hora de conocerse los nombres de los beneficiados, realizara la línea fundadora de Madres de Plaza de Mayo. Con la firma de René Apelbaum y Nora Cortiñas señalaron que "los indultos declarados por el presidente Carlos Menem, constituyen la coronación de la infamia iniciada con el punto final y la obediencia debida" leyes dictadas por el gobierno radical. En su artículo, El Diario señala que: "Las Madres de Plaza de Mayo sostuvieron que la decisión del gobierno peronista, encabezado por Menem, representó una verdadera aberración moral que deja impune y en libertad a violadores de la dignidad y de la persona humana, y sublevados contra el orden constitucional". A nivel nacional se manifestaron a favor Jorge Trilla, de la UCR, Rogelio Frigerio, titular del MID. La medida fue repudiada por la mayoría de los radicales, los partidos de izquierda y los organismos de derechos humanos. Desde el oficialismo se sostenía la medida argumentando que la misma tendía a la pacificación nacional.
Diferentes posiciones
El mismo día 8, Juan Montes publicó la editorial titulada "Indulto, que así sea" en la cual señaló que el presidente había "demostrado tener conocimiento en el manejo de los tiempos utilizando la estrategia de la asimilación. No solo en lo referido al indulto, sino a otras cuestiones muy caras al sentir nacional y popular". Agrega: "Nadie pondrá en dudas la entereza del Presidente y su voluntad de que nos entendamos todos los argentinos. Pero sucede que detrás de su deseo, grandes franjas de la sociedad muerden una sensación de impotencia. Sostienen que, en casos como estos, hubieran preferido la posibilidad de la opinión organizada".
En otro punto, el entonces subdirector de El Diario escribió que no era "muy seguro un perdón sin arrepentimiento, ni muy garantida una unidad sin reflexión colectiva. Pero los hechos consumados agotan cualquier pensamiento retrospectivo, solo nos queda la expresión de deseo y un debate que sigue ausente".
En tanto, el dirigente radical Carlos Becerra, de paso por Villa María, acerca del indulto, señaló que "entra dentro de las facultades del titular del Poder Ejecutivo Nacional y tiene como objetivo la búsqueda de la reconciliación de todos los argentinos. Si se cumple este objetivo será positivo, pero objetivamente, creo que esto no se logrará".
Desde la juventud del Movimiento de Renovación y Cambio, de la UCR, se repudió públicamente el “perdón presidencial”. Por su parte, la Agrupación Evita del Partido Justicialista de Villa Nueva expresó su apoyo al presidente Menem por "hacer uso de las atribuciones que la Constitución le otorga para indultar a quien él considere digno de tal beneficio". La Juventud Radical, en un comunicado firmado por Horacio Paredes, se manifestó "en contra de toda libertad, olvido o perdón de los asesinos del pueblo, como así también a los que atentaron contra las instituciones democráticas como Seineldín o Rico" y se solidarizaba con los familiares de desaparecidos.
Desde Buenos Aires llegaba la noticia de que las organizaciones de Derechos Humanos llevarían el reclamo ante la justicia, su sed de justicia no era apagada por el discurso del posibilismo.
