UN DiáLOGO CON AXEL MAIMONE
Interpretaciones para volver a leer
El investigador oriundo de Necochea (Buenos Aires) estuvo presente en nuestra ciudad durante los últimos días y relacionó la figura de Santa Teresa de Ávila con diversos referentes de nuestra literatura nacional
Escribe: Daniel Rodríguez
DE NUESTRA REDACCION
Días atrás, el doctor, investigador en letras, escritor, docente y traductor Axel Díaz Maimone estuvo presente en nuestra ciudad a los fines de dar una charla que apuntaló la figura de Santa Teresa de Ávila y su relación directa con el campo literario nacional.
Tal evento, que contó con buena convocatoria, se llevó adelante en el auditorio del Grupo Gesta, tanto de modo presencial como virtual.
En diálogo con El Diario, Maimone, oriundo de Neochea (Buenos Aires), pero un conocido por su frecuencia y contacto con la ciudad, valoró la convocatoria y celebró el hecho de poder compartir su tarea con el resto.
En tanto, reflexionó acerca de la figura de la santa y su relación directa con algunos de los escritores más destacados de argentina.
“Los temas están muy relacionados”, inició el entrevistado, y desarrolló: “El tópico principal inicia por el aniversario número 400 desde la canonización de Santa Teresa, que murió en 1582 (y cuarenta años después fue canonizada); además, pasaron 100 años desde que la nombraron Honoris Causa en Letras por la Universidad de Salamanca (España), algo fuera de lo común”.
“Sumado a esto, la Universidad Católica de Salta la tiene como patrona y, desde allí, comenzamos a ver la posibilidad de realizar una charla respecto a la figura de Santa Teresa en el ámbito universitario. Pensamos que, lógicamente, era el lugar adecuado”.
En ese punto, el especialista recordó que existen muchos caminos más que llevan a la relación de la figura religiosa con nuestras pampas: su hermano, Rodrigo de Cepeda, estuvo en la primera fundación de Buenos Aires (1536) y Luis de Tejeda, uno de los primeros escritores y poetas argentinos (y afincado en nuestra Córdoba) era pariente.
“Podemos decir que la literatura argentina tiene mucha “influencia teresiana” y ese fue el germen de la charla”.
“Comenzamos hablando de Fray Luis de Tejeda y fuimos siguiendo un orden cronológico”, adelantó y explicó que se nombraron autores tales como Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges y Alfonsina Storni.
“En nuestra época también tenemos tres o cuatro escritoras donde la figura de Santa Teresa aparece de diferentes modos y la charla fue cerrada con la lectura de un poema de la escritora María Teresa Andruetto (oriunda de Arroyo Cabral)”. Es que Andruetto hace un juego con su nombre y menciona a Santa Teresa.
“También hay muchas referencias en María Rosa Lojo, Luisa Valenzuela y Alicia Dujovne Ortiz”, completó.
Desde un punto distinto
-¿Cómo es esta conjunción entre Storni, Borges y Ocampo, sabiendo que son escritores más bien vanguardistas y sin un contacto directo con el cristianismo?
-Los tres escritores tienen cosas para decir, y desde distintos puntos de vista.
En 1953, Victoria Ocampo fue enviada a la cárcel por el peronismo. Allí se la acusó falsamente de dos bombas que explotaron en Plaza de Mayo. Cuando llegó al lugar donde la enviaron, era el Instituto para Rehabilitación de prostitutas Jesús Buen Pastor, que funcionaba al lado de la Iglesia San Pedro Telmo.
Allí, Victoria pidió que le dieran para leer la Biblia, las obras de Santa Teresa y las de San Juan de la Cruz. Por supuesto, no tenían nada de eso.
Consiguieron y le llevaron un ejemplar destartalado de San Agustín y, dos días más tarde, el Capellán de la cárcel le llevó la Biblia y las obras de Santa Teresa. De ese modo, los veintipico de días que Victoria estuvo cautiva los pasó leyendo a Santa Teresa de Ávila. A la salida le comentó esto a Gabriela Mistral, quien seguro se puso contenta por la alta consideración que tenía respecto a ello.
-¿Y existen mayores relaciones?
-Lo de Victoria viene de mucho antes. Pienso en los versos de “Vivo sin vivir en mí”, cuando Santa Teresa dice: “Qué duros son estos destierros, esta cárcel, estos encierros en que el alma está metida”, y en una posible relación con el encierro. Victoria seguramente se apoyó en eso, aunque no hay comprobación.
-¿Y en el caso de Alfonsina?
-Lo de Alfonsina Storni fue así: ella viajó a Europa en 1932 y se encontró con que la caligrafía de Santa Teresa es idéntica a la suya, o por lo menos, muy parecida. Entonces comenzó a preguntarse si el hecho de ser mujer y de escribir -que, entonces, era terreno de hombre- y el hecho de ser feminista no las llevaba a estar hermanadas de algún modo.
-Nos quedaría Borges…
-Lo de Borges es interesantísimo, porque la menciona en diferentes textos a Santa Teresa, pero hay uno en particular donde se puede percibir una “conexión” asombrosa.
Podemos decir que la poesía de Borges está muy ligada a la religión y es verdad. También hay ensayos y conferencias ligados al budismo y al judaísmo. Los cuentos, en cambio, no tienen tanto contenido religioso.
Es necesario tener en cuenta que Borges “escribe para fijar lecturas”, como decía María Esther Vázquez. Si uno se pone a pensar en su cuento más famoso, El Aleph, esa bolita transparente -de vidrio u otro material- que está en un sótano de la calle Garay, conecta con el Capítulo 40 del Libro de la Vida, de Santa Teresa, donde dice, textualmente: “Todo lo que hacemos se ve en ese diamante, siendo de manera que él encierra todo en sí, porque no hay nada que salga fuera de esta grandeza”.
-¿Podemos decir que, entonces, la invención del Alpeh no es una idea propia y borgeana?
-Hay distintas maneras de ver las cosas. Pero, como decía, muchos de los textos de Borges surgieron de ideas aportadas por diferentes lecturas. Por ejemplo, en el poema El golem retoma la leyenda del Rabino Loew, un rabino de Praga del siglo XVI.
Borges, a través de muchos de sus textos, fija, trabaja, comparte y reelabora sus lecturas. Toma elementos como disparadores para su propia obra. Pensemos, por ejemplo, en los poemas sobre El Quijote.
Celebrar la vigencia
En otro tramo de la charla, Maimone fue consultado respecto a la novedad editorial del relanzamiento de las obras completas de Adolfo Bioy Casares.
Bioy Casares, justamente, es un escritor que ha sido fruto de estudio, contactos, investigaciones e interminables charlas para el reporteado. En esa dirección, apuntaló: “Estuvimos hablando, ayer, con Esther Cross (quien formó parte de la presentación) sobre esto. Ella afirma -con justa razón- que hay que terminar con esa idea de que Borges eclipsaba a Bioy. Son dos escritores totalmente distintos. Bioy, para mí, es genial y me alegra que se reedite por completo. También me gustaría que pasara lo mismo con la obra de Silvina Ocampo”.
“Creo también que todo el mundo hace las cosas en un aniversario y, el hecho de que esto se publique ahora, cuando no hay ninguna fecha en particular, puede servir -por su contexto- para despertar otro interés y puede que alguien que esté buscando -qué leer- lo encuentre. Ayuda a los lectores y a la difusión”, cerró.
Santa Teresa
?Santa Teresa de Jesús (28 de marzo de 1915 – 15 de octubre de 1582) fue una monja, fundadora de la Orden de Carmelitas Descalzas -rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo-, mística y escritora española. También es conocida como Santa Teresa de Ávila. Su nombre secular fue Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada. Fue beatificada en 1614 (a poco más de treinta años de su muerte), canonizada en 1622 y proclamada doctora de la Iglesia católica en 1970, durante el pontificado de Pablo VI.
Junto con San Juan de la Cruz, se la considera la cumbre de la mística experimental cristiana y una de las grandes maestras de la vida espiritual de la Iglesia.
