CULTURA / HISTORIA - NOTA Nº 693

Villa María, ¿es hija de la voluntad de un terrateniente?

Estamos en septiembre, mes en el cual conmemoramos el aniversario del nacimiento de Villa María. Acerca del proceso fundacional de la ciudad existió un extenso debate del que participaron estudiosos de la materia con diferentes posiciones 
domingo, 5 de septiembre de 2021 · 08:37

Las principales diferencias se plantearon en relación a quién fue el fundador y cuándo se produjo el acto fundacional. El debate, iniciado en los años 30 del siglo pasado se dio por cerrado varias décadas después, mediante un acuerdo entre historiadores. Lo que quizás no se planteó es la importancia real de la voluntad de Manuel Anselmo Ocampo para dar existencia a un núcleo urbano.

¿Ocampo es el creador de la ciudad?

La mayoría de los autores que se ocuparon del nacimiento de Villa María hablaron acerca de un fundador y un acto de fundación. En el caso de Bernardino Calvo, habla de proceso fundacional, cuestión que permite pensarlo desde otra perspectiva dado que se abandona la idea de un solo acto como el origen de todo. Este historiador plantea, en “Historia de Villa María y sus barrios”, que “en rigor, el proceso fundacional de Villa María se había iniciado el 7 de junio de 1867 con la mensura y amojonamiento del terreno que Ocampo vendiera al Gobierno de la Nación, a través del representante Juan Manuel Perdriel”. Se trataba de un terreno “frente al pueblo de Villa Nueva” para que en el lugar se construyera la estación del Ferrocarril Central Argentino. Si bien se suman actores que participan del proceso fundacional, no se abandona la idea de un protagonista central que sería reconocido como el fundador. Se trata de Manuel Anselmo Ocampo, dueño de la tierra donde surgiría el núcleo urbano que se nombraría como Villa María. También existieron quienes no acordaron con la figura de Ocampo como real fundador de la localidad. Un caso fue el de Eneas Alvarez Igarzábal para quien al político sólo le cabía el honor de ser el propietario de las tierras, sosteniendo que en realidad fue el francés Pablo Barrelier, apoderado de Ocampo, quien llevó adelante el acto concreto y vende el terreno en nombre del propietario.

Ocampo manifestó su voluntad para que se fundara una ciudad alrededor de la estación de tren que debía erigirse en el terreno amojonado el 7 de junio, cuya venta se concretó el 14 del mismo mes.

Preferencia por una fuente documental

José Pedernera, en su “Historia de Villa María”, también mantiene la idea de un Ocampo propietario y fundador. Y como no existe acta fundacional, al estilo de las poblaciones creadas por los conquistadores, se toman los documentos oficiales para describir los acontecimientos acerca del nacimiento de la localidad. Luego la documentación fue analizada para fijar la fecha de “creación” de Villa María, y se optó por tomar el 27 de septiembre de 1867.

En el año 1956, con el Decreto Municipal Número 760 “R” se declaró feriado el 27 de septiembre y se plantea el motivo “por ser esta la primera fecha en que los archivos oficiales de la Provincia hacen mención específica de Villa María, al serle elevado el plano respectivo de la Villa para su aprobación”. La fecha de fundación de la ciudad ya había sido motivo de discusión a finales de los años 40, quedando fijada definitivamente en 1967, para el centenario de la ciudad.

Luego de este rápido recuento del nacimiento de la localidad y la discusión acerca del proceso fundacional e, incluso, el acuerdo de una fecha específica para celebrar el aniversario de la ciudad, podemos entender que se tomó como fundador al propietario de las tierras, asumiendo que todo nacería de su voluntad de erigir una ciudad; por otra parte, se habla de un proceso fundacional, pero siempre adjudicando el mayor protagonismo al terrateniente; por último, la discusión acerca de la fecha se centra en la documentación elevada al Gobierno de Córdoba para el registro y aprobación del plano de la localidad, dejando de lado otras fuentes que refieren construcciones en el lugar.

¿Desde dónde se analiza el proceso fundacional de la ciudad?

A partir de esto se puede argumentar que en el análisis existe una limitación a la existencia formal de la localidad y está limitado a una única fuente que es el expediente elevado al Gobierno provincial. Por ejemplo, se ignora el documento presentado, en agosto de 1867 al Ministerio del Interior de la Nación señalando que existen casas de trabajadores en las inmediaciones del terreno donde se construirá la estación de pasajeros.

También es evidente que los referidos análisis se realizaron partiendo de la idea de un fundador. En esa idea del “creador” se le da relieve a la “voluntad” del terrateniente. Si bien puede decirse que sería contrafáctico el planteo, no es alocado pensar si el surgimiento de un núcleo urbano dependía de esa voluntad. Existiendo la estación ferroviaria Villa Nueva, ¿no se produciría el asentamiento de vecinos en sus inmediaciones? Existen casos de poblaciones cercanas a Villa María cuya ubicación quedó alejada del tendido ferroviario y se trasladaron o se generó otra población a la vera de la estación ferroviaria construida en las inmediaciones.

Con estos planteos se intenta animar a pensar desde qué lógicas y miradas se analiza el nacimiento de Villa María. Podemos decir que el proceso del surgimiento de la localidad se inició mucho antes de lo señalado aquí, pero no está demás pensar cuestiones como las señaladas o, también, el hecho de que en la descripción del referido proceso fundacional no existen referencias a mujeres, como tampoco a trabajadores. ¿Acaso no significa nada poner la creación de la localidad en la voluntad de un terrateniente que no trabajó por la construcción de nada que tenga que ver con la vida comunitaria?

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