“La literatura es intercambiable”
El escritor oriundo de Las Varillas presentó “Enserio”, un libro de cuentos infantiles ilustrado por Marcelo Mosqueira. Entre sus páginas, el lector podrá encontrar humor, inocencia, ironía y el género fantástico en su máxima expresiónEscribe Daniel Rodríguez
De nuestra Redacción
Cuando tomás el libro y ves que dice “Enserio” de manera espejada, también ves cada uno de los dibujos y ya lo tenés en la mano”, definió Pablo Giordano, mientras explicaba cómo está realizada la edición su último libro de cuentos infanto-juveniles publicado por Editorial de la Terraza en diciembre de 2019.
El escritor oriundo de Las Varillas durante el mes de diciembre presentó “Enserio”, una obra literaria que se trabajó conjuntamente ya que es ilustrada Marcelo Mosqueira.
Si bien son varias las publicaciones que Giordano ha lanzado durante su trayectoria, esta se destaca ya que está apuntada a un tipo de lectores más bien distintos a los que siempre imaginó, aunque eso no significa que ser niño o adolescente sea algo excluyente.
Siempre con la mirada de un niño como la voz cantante, el volumen narra las peripecias de un inventor frustrado; un hermano que sufre una metamorfosis; una extraña aparición (o suceso) en un miembro de la familia; la insólita animación terrorífica de un elemento cotidiano como una frazada o una carta muy particular.
Respecto al nacimiento de tal título, en diálogo con El Diario, Giordano comentó: “A todo eso lo encontré como sin querer. Es porque hace muchos años, antes de la era de Mauricio Macri como presidente, yo daba con una amiga en Las Varillas un taller literario para niños”.
“En tal espacio yo era un apoyo creativo, mientras que ella se ocupaba de la parte pedagógica. Allí surgían ideas y tareas de las cuales también participaba y vi que yo funcionaba bastante bien, que me salía bastante fácil... después vinieron las complicaciones”, reflexionó con una sonrisa, y agregó: “En principio, en cuanto a ideas, primero escribí tres cuentos, comencé a mandar a las editoriales y gustó; entonces De La Terraza me pidió algunos más y cuando escribí dos o tres había armado un libro”.
“Esto es algo nuevo para mí, porque yo venía de la literatura más para adultos o jóvenes, pero no infantil. No me cuesta tanto, y parece que lo digo como sobradamente, pero no me cuesta imaginar el argumento, después, el estilo que lo juzguen los demás”.
Volviendo hacia atrás, el entrevistado recordó que durante su niñez había llevado adelante la creación de cuentos y hasta había obtenido galardones. “Todo fue como practicar nuevamente aquel tipo de escritura”, enfatizó.
Cuando el lector sobrevuela las páginas puede encontrarse con que no existe tampoco una gran abundancia de ilustraciones. “Es un libro que tiene dos o tres páginas sin ilustración y solamente texto. Y es porque está destinado ya a lectores, más que a formar nuevos lectores. Pensamos en aquellos que leen y no le molesta una hoja llena de letras”.
Para grandes y chicos
Con Los Muertos (2011) O Chozas (2011), Giordano había expuesto entre sus letras un costado tal vez lúgubre o políticamente incorrecto; en ese sentido, la literatura infantil que hoy emprende es algo novedoso en cuanto al abordaje de las temáticas.
Reconociendo tal afirmación, el entrevistado replicó: “Yo no recuerdo si fue Lilia Lardone o María Teresa Andruetto (exponentes del género), pero una de ellas me dijo una vez que si yo a mis cuentos le sacaba toda la parte sórdida o “prohibida para menores” era literatura infantil y tiene toda la razón; sería algo intenso, pero es infantil si uno le saca ciertas cosas que no entran dentro de la corrección política”.
“Nunca estuve tan alejado de contar ciertas historias que le pueden interesar mucho más a un niño. En este caso esta es una literatura más fantástica, lejana a lo realista que siempre hacía; pero creo que, desde nuestra mirada de adulto uno le puede encontrar símbolos: la frazada puede simbolizar muchas cosas: un niño puede entenderlo literalmente pero un adulto lo entendería de otra forma; por eso mismo durante el prólogo yo también le hablo a los mayores y afirmo que la literatura es intercambiable”.
El absurdo
En algunos textos, el punto culmine tiene algo de ironía y de absurdo (evitando los spoilers). En dirección a ello, aplicó: “Me permití jugar un poco y ver si funcionaba o no. Jugué con el humor que a mí me gusta justamente, ese tipo de humor más desalineado, menor formal e inclusive cínico. Incluso hay pequeños chistes entre medio de los cuentos, más allá de un chiste grande... Era lo que a mí me gustaba leer y que aún me sigue gustando”.
La ilustración
La tarea de Marcelo Mosqueira, sus trazos y sus dibujos, es una constante que de cierta forma resumen y representan cada texto. La labor del dueño de las ilustraciones es valorada por Giordano, quien subrayó: “Me gustó cuando me propusieron que él fuera el dibujante, porque le agrega al libro estilo absurdo “medio deforme” que tienen los cuentos”.
En Villa María, “Enserio” de Editorial Terrazas, permanece en las librerías LibreLibro y Eduvim aguardando que las mismas puedan abrir sus puertas. De igual modo, en base al aislamiento decretado, se habilitaron las compras online.
Perfil
Pablo Giordano colaboró con la revista Etiqueta Negra (Perú), la edición mexicana de Vice, el diario Perfil y en La Voz del Interior de Córdoba, durante siete años. Sus cuentos y poemas aparecieron en decenas de revistas y en numerosas antologías del país y el extranjero. Publicó La felicidad es un Gordini (poesía, 2007); La muerta (cuentos, Montevideo, 2009) aumentado en 2011 como Los muertos (Primer Premio El Mensú ediciones) y en 2015 como Pollitos (Córdoba). También publicó Chozas (novela, 2011); Multiversal (poesía, 2013) y Pasadena (poesía, 2018). Enserio es su primer libro para niños.
