Poemas en cuarentena
“La palabra me ha salvado”

Juan Manuel Orbea nació en la Ciudad de México en 1971. Es hijo de padre y madre argentinos, oriundos de Buenos Aires, de ahí que se haya pasado mucho tiempo deambulando entre dos países. Además, porque se casó con una villamariense, con la que no pudo ser… pero con la que comparte un tesoro: los hijos.

Estudió letras, escribió mucho, alcanzó premios nacionales de cuento en México (la edición del año 2000 del Gerardo Cornejo, el más importante para menores de 30 años en aquel país, y el Internacional de Cuento ITESO, en su edición 2001). Trabajó como periodista en varios medios de aquel país hasta que decidió venir a reunirse con sus pequeños en Villa María. “Acá he trabajado de lo que he podido; pintando y colocando señales de tránsito para la Municipalidad, de mesero en un conocido bar-restaurante, pintando y colocando durlock en casas...”.

Estos poemas que presentamos hoy, esta Poesía Cuarenténica, como la llama, tiene 59 piezas, una por cada día del confinamiento. Y sigue… Final abierto, todavía.

“Comencé a escribir un poema diario que publico en Instagram, cada uno titulado por un número, el del día del encierro. Escribir estos textos poéticos, muy experimentales, cabe decirlo, me han ayudado a sobrellevar de mejor manera esta cuarentena que aún no termina… Digamos que la palabra me ha salvado. Poesía Cuarenténica es ya un poemario que da testimonio en tiempo real, desde el encierro mismo, de lo que ha sido mi experiencia en cuarentena por el COVID-19. Creo que es, más que un poemario, una especie de novela poética o poemario novelado sobre este momento tan difícil y trascendental de nuestras vidas”. Y se calla. Y nos callamos. Leemos.
