Entrevista con Walter “Che Toba” De Boever

“Me conecto con la Tierra cada vez que voy en búsqueda de las aves”

El aficionado fotógrafo y realizador rosarino radicado desde hace varios años en estas latitudes, Walter “Che Toba” De Boever elaboró un proyecto inédito: un didáctico y colorido “Libro de figuritas de aves del centro de Argentina”. Cada volumen, escrito en castellano y en inglés, trae incluidos 180 stickers de las correspondientes especies que se pueden encontrar en Córdoba, San Luis, Santiago del Estero, Santa Fe y La Pampa

Escribe Juan Ramón Seia
De nuestra Redacción

En el año 2012, El Diario le había hecho una nota especial por haber viajado en una camioneta junto a su familia (mujer y dos hijos), desde nuestras latitudes hasta las oficinas de Google, en California, Estados Unidos, recorriendo más de 35 mil kilómetros en 210 días.

Pero a este aventurero rosarino radicado en Villa Nueva, Walter “Che Toba” De Boever, además de la pasión por los viajes y la creación de contenidos, se le debe agregar la fascinación por las aves autóctonas.

Junto a Raúl Balla y el sello Ecoval Ediciones, pergeñó recientemente un proyecto inédito: el “Libro de figuritas de aves del centro de Argentina”, con 180 especies que surcan los cielos y conviven con la flora de Córdoba, San Luis, Santiago del Estero, Santa Fe y La Pampa.

Puro monte

Todo comenzó con una pregunta, que está expuesta en el álbum: “¿Qué puedo hacer para que los chicos se interesen por la vida de las aves?”.

“Vivo en el barrio Ctalamochita de Villa Nueva”, narró Walter a este medio. “Y atrás de mi casa era puro monte, o por lo menos, antes de que empezaran a lotear más. Y había mucha cantidad de pájaros y de distintos tipos. Y a mí me encantaba sacarles fotos y tratar de descubrir a qué especies pertenecían. Luego las subía al Instagram y tenían bastante repercusión. La verdad que me conecto con la Tierra cuando voy en su búsqueda”.

“Luego, cuando viajaba a Buenos Aires, me metía en la librería El Ateneo y buscaba libros de aves para saber si estaban aquellas que había capturado con la cámara”, agregó.

“Hay que decir que un libro fotográfico sobre aves es muy caro y cualquier libro referido a aves argentinas no vale menos de cuatro mil pesos. Entonces, junto con un amigo y socio, se me ocurrió armar algo didáctico e ilustrativo para los pibes: un álbum”, señaló.

El disparador del proyecto nació tras ser convocado por la Escuela Antonio Sobral que está establecida en el mencionado barrio villanovense. “Las docentes me habían llamado para que les hablara a los chicos porque notaban una problemática: muchos alumnos andaban de acá para allá con las gomeras. Yo también salía de mi casa, en varias ocasiones, a decirles que no jueguen con la gomera hasta que un día salí con la tablet y les mostré la variedad de aves que habitan nuestra zona. Vi que les había nacido el interés y la atención por los pájaros y cada vez que pasaban por el frente me decían: ‘¿A ver las fotos, a ver las fotos?’”.

En español y en inglés

El producto final es un verdadero álbum de figuritas que viene con los 180 stickers incluidos (no hace falta comprarlos aparte). El usuario, lo que puede hacer es ir pegando sobre las imágenes en blanco y negro los correspondientes stickers de colores. Debajo de cada imagen se encuentra, obviamente, el nombre popular con el cual se conoce a la especie y el nombre científico, además de la subdivisión de familias de aves. Se trata de 162 especies comunes a las cinco provincias, más 18 aves exclusivas de la zona serrana (Córdoba y San Luis).

El proyecto bibliográfico, que se exhibe en castellano y en inglés a la vez, comienza con una topografía bien descripta con las fotografías de cada especie, tips en ambos costados de las páginas, además de juegos, artículos didácticos como “¿Cuál es la diferencia entre animales silvestres y domésticos?” e información de concientización sobre la fauna, como “Ocho motivos que afectan a la población de aves” y el apartado “Los animales silvestres no son mascotas”.

“Bastante repercusión”

-Además de lo relatado, ¿cómo fueron las primeras repercusiones que te llegaron del libro?

-En el Instagram @figuritasdeaves hay fotos e historias destacadas. Mucha gente publica solo cosas bonitas. La que más me emocionó fue un audio de una abuela que quería que le haga uno con mil aves, porque no se acordaba de la última vez que los nietos se le sentaban a upa para hacer algo juntos.

-¿Quién fue quien te asesoró y no le pareció una locura meterse en este proyecto?

-Al que le encantó la idea fue a Omar Mooney, propietario de Ecoval Ediciones. Ya mandó a hacer mil copias más, porque se distribuyeron casi dos mil. Hay stock en librerías, pero dice que ya es un éxito para un producto de este estilo. Me pidió empezar a armar de otras regiones y tener todo listo para un tiempo después, cuando se pueda salir a buscar las fotos. Lleva bastante tiempo elaborar la selección de las especies.

-¿Siendo un producto de “nicho”, trascendió fronteras provinciales o nacionales? ¿O fue requerido por instituciones, entidades, establecimientos educativos?

-El libro se vendió a Chaco, Neuquén y muchísimo a Buenos Aires, a pesar de que no son provincias incluidas en la selección de especies, aunque obviamente muchas de las aves son comunes en todo el país. Además, un par de fundaciones se interesaron, mientras que la organización Aves Argentinas y eBird Argentina le dieron su apoyo a la iniciativa. Los logos están en la tapa del álbum. Por su parte, la Municipalidad de Villa Nueva compró algunos y estamos pensando en una actividad con colegios vía Zoom, con docentes, donde el libro será un premio. La actividad estaría relacionada con el tema. Lo estamos organizando con la Secretaría de Cultura villanovense.

 

Contactos por Instagram: @figuritasdeaves o @chetoba

 

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