La resistencia tiene forma de canción
Madre Chicha, Vitamina y Paz. Una producción colaborativa para “pensar, gritar y creer que un mundo más libre es posible”Escribe: Ailin Peirone
¿Quién te dijo que no podías deconstruirte bailando? Madre Chicha, Vitamina y Paz nos invitan a un ritual. Viajar por diferentes sonidos, tiempos, culturas. Romper las fronteras de los mapas y de las categorías que nos enmarcan. Nos invitan a un show para escuchar, bailar o agitar la cabeza. A pasarla bien pensando, cuestionándonos, resistiendo y problematizando la opresión de los pueblos. Las y los artistas, desde estilos diferentes, nos empapan de una mirada política de diversos temas a través de ritmos ancestrales y vigentes, siempre a favor del empoderamiento y la libertad.
Integrantes de cada uno de los proyectos nos comentaron sobre el trabajo de colaboración en la realización del tema y videoclip “Oigala Compay”. También respecto a los mensajes que quieren transmitir en cada una de las bandas y el recorrido realizado.
Las producciones artísticas de Paz, Vitamina y Madre Chicha procuran transmitir que las identidades no son estáticas sino más bien fusiones culturales. Transmiten la idea de militar con el cuerpo por las convicciones que abrazan, la convicción del poder del arte como lenguaje para acompañar las luchas en la calle, y hacer sonar, cada vez más fuerte, la idea de eliminación de las etiquetas que acorralan.
Vitamina diciendo a través de “ritmos pesados, alegres y fuertes”

Vitamina está integrado por Anita Pacheco, Federico Bruno, Santiago Yañe, Esteban Stanfield y Franco “Tucu” Wierna. La banda comenzó a ensayar en abril de 2017 y debuta en diciembre de ese año en la Universidad Nacional de Villa María. “Hacemos estilo rap rock funk. La definiría como una banda muy potente que tiene mucho para decir y decide hacerlo a través de ritmos pesados, alegres y fuertes”, definió Anita.
Sobre la colaboración, Anita explicó que se dio de manera muy natural, que Madre Chicha les envió las bases y que “de un momento para otro, desde Vitamina, estábamos haciendo una colaboración con Madre Chicha y Paz”. Declaró que cada proyecto tiene su formato, estilo y género, siendo muy distintos entre sí, se relacionan en el mensaje de lucha desde el lugar y militancia de cada una de las personas que integran cada banda. “Tenemos esa necesidad de mostrar nuestra posición en este lío”, comentó Anita.
Enunció que generar estos proyectos en conjunto da fuerza y experiencia. “Compartir estas cosas está buenísimo, nos enriquecen, fusionar el arte empuja. Conocer a Paz que es una genia me parece zarpado, tener esa oportunidad de conectar con alguien y alegrarse del compartir”.
Sobre los temas de los que hablan sus canciones explicó “abordamos temas sociales, temas que nos gustan y que nos atraviesan y sobre los que creemos que hay que decir. Hablamos de lo que nos moviliza y está muy arraigado al contexto”.
También comentó que la música refleja las luchas sociales, “hablan sobre política y sobre el contexto social porque el contexto social nos está haciendo”. Para ella, el arte es otro lenguaje que acompaña la lucha desde las calles. “Allí está la lucha y la música la acompaña. Desde ese acompañamiento se puede transformar, y es un proceso. La sociedad está en constante movimiento y cambio. Nada es tan determinante y las cosas tienen su tiempo para ir transformándose”.
Paz te rapea disidencia
Kümelen Berti conocida como Paz, nació en Río Negro y vive actualmente en Buenos Aires. “Soy una persona trans, no binaria, con descendencia mapuche. Soy una marica de barrio”, manifestó. Paz se siente una persona que tanto en su faceta artística como personal está en transición constante e interpela las categorías que buscan enmarcarla. Lo expresa de este modo: “Me escapo de las definiciones que nos impone una cultura blanca, cis, hétero. Estoy en una metamorfosis contaste que se va alimentando en cuanto me voy descolonizando y deconstruyendo”.
La invitación a participar del video fue de Madre Chicha. Al respecto Paz comentó: “Está muy piola que proyectos independientes que están dentro del circuito emergente nos relacionemos y podamos crear espacios para dialogar e intercambiar ideas. Me parece muy valioso para este momento. Es importante estas redes para nuestro trabajo, para poder vivir de la música sabiendo que las artistas disidentes no ocupamos muchos espacios. Crear estos lazos permite también que artistas disientes crean en esas posibilidades. Es decir, que podamos crear y producir con otras personas, con otros estilos musicales y otros géneros en todos los sentidos. Eso es valioso para la música y para nosotras personalmente”.
Sobre lo que le gustaría transmitir con su música explicó: “Me parece que las canciones están cargadas de palabras de lucha, realidad, aliento y fuerza para poder modificar la realidad que nos toca”. A su vez, comentó que le gusta “usar la música como una herramienta de unión y que ve su show como espacio de encuentro; un ritual en el que se va a bailar y a pasarla bien”.
Fusiones culturales en Madre Chicha
Madre Chicha está integrado por Pedro Cabal Somoza, Fausto Vercellino, Gustavo Hernández, Carlos Loarte Flores, Jairo Emil y Lucas Heredia Brzeczka. En cuanto a la colaboración para la realización del tema “Oigala Compay” explicaron que se produjo de manera espontánea y que cada cual hizo la parte que canta. “Esas cosas se dan. Al estar haciendo un tema con esa temática, se caía de maduro que teníamos que invitar a nuestras amigas más cercanas para darle peso al tema”. Explicaron también que se vieron en la necesidad de ponerse en contacto con gente que la interpela y sabe mucho más. Con Anita tenían contacto previo y “con Paz lo mismo, nos venimos viendo hace varios años, cada vez que anda por la zona nos pasa a visitar y la convocamos”.
Pedro explicó sobre la problemática que abordan “desde nuestro lugar quizás no te llega tan de cerca. ¿Qué podemos opinar sobre la opresión y la marginalidad?”. Y Fausto agregó: “Sentíamos que queríamos hacerlo, pero no podíamos hacerlo solos. Era difícil desde nuestro lugar hacer un tema así”.
En cuanto a la forma en que se relacionan los tres proyectos, Pedro explicó que “tienen un mensaje de resistencia. Tienen contenido político”. Y Fausto añadió: “Te encontrás con contenido social, cada uno desde un punto de vista” diferente y complementario.
Respecto a la elaboración del Video, su realización fue posible gracias al importante trabajo de muchas personas; entre ellas, Juan Diego Delgado, Elías David, Aries, Santa Poderosa, Facundo Gonzales Ulloque y Laura Livetti.
En relación al nombre Madre Chicha, los integrantes comentaron que evoca la cultura chicha de los 70 en Perú. Así lo explican: “Una movida que mezclaba lo urbano con lo campesino y lo amazónico. Es la gente que se empieza a mudar a las grandes urbes que viene de la selva o del campo y provocan un choque de cultura donde termina surgiendo la chicha. Tomamos esa idea de la mezcla de ciudad y campo, selva y asfalto como una madre para nosotros. Lo trasladamos a nuestras realidades individuales. Somos de distintos lugares, con distintas culturas y crianzas y eso un poco refleja el sonido de la banda que es una comunión entre nosotros mismos”.
En sus canciones, comentan, “hablamos de todo un poco, de la vida, de cosas que están pasando, de diferentes espacios, de lugares fantásticos”. Y centralmente, explicaron, “siempre estamos hablando de política porque nos interpela. Cuando te das cuenta que no te alcanza para comprar comida es muy duro. O cuando se deteriora tu calidad de vida o la alimentación. O cuando hay cosas que no podés hacer más”. En ese sentido mencionaron “nuestro trabajo depende de que la gente tenga plata. Les pasa a todos los trabajadores del país, a todos los que generan cultura. A la gente le cuesta apoyarte porque no tienen un mango. Nosotros sabemos que esto es lo que hacemos y lo vamos a seguir haciendo esté quien esté en el gobierno. Eso es otro punto para este tipo de trabajo independiente”.
Respecto al mensaje que quieren transmitir en sus shows explicaron que “cuando la gente se va de un espectáculo nuestro, queremos que se vaya feliz. Muchas veces se relacionaba el ambiente del baile y la cumbia con no decir nada y estar solo de joda. Por el contrario, cuando tocamos, la gente no solamente está de fiesta sino también están sintiéndose identificados por lo que decimos”. En uno de sus últimos espectáculos, comentan que “durante el tema Zitarrocha justo se cortó la luz y la gente siguió cantando todo el tema. Se sienten identificadas y además lo están diciendo”.
En cuanto al proceso como banda, Pedro explicó “nos hemos conocido, se han ido fortaleciendo los lazos no solo creativos sino también nos sentimos como una gran familia. Sentirse apoyado en un montón de cosas, tener gente que te palanquea para que le des para adelante”. “Encontramos una manera propia de trabajar, hacemos lo justo y sabemos que es lo que necesitamos. Cada uno trabaja con su perspectiva y libertad, cada uno tiene su estilo y su momento en el que tiene que hacer algo en el proceso creativo y después entre todos cerramos la idea, eso nos ayuda a no cansarnos” explicó Fausto.
Por último, comentaron sobre el nuevo disco “Dásela a les buenas”. Al respecto Pedro explicó: “lo siento más introspectivo, más para adentro”. “Tiene un par de cosas de amor, espirituales” agregó Fausto. “En el anterior estábamos re enojados, veíamos lo que se venía. Ver que va a pasar algo malo y va a ser inevitable es como un golpe re fuerte y te hace enojar. Ahora estamos intentando salir de esa” refirió Pedro. Teniendo memoria, explican, siguen intentando avanzar, continuar y procurar nuevos proyectos, nuevas construcciones artísticas.
En lo próximo quieren continuar difundiendo el disco que grabaron y realizar nuevos videos “y estamos craneano una idea para largarlo antes de las elecciones. Antes de que se vaya Macri”.
En una reflexión retrospectiva y hacia adelante concluyen: “La estamos peleando, la guita nos condiciona en cuanto a la producción y también para pensar a futuro. Cuando nos preguntamos qué vamos a hacer, nos respondemos: vamos a subsistir”.
