EL EJERCICIO DE LEER - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Noticias de ayer... Extra! Extra!

Esta semana en El Diario escribe Javier Morello

El fogón criollo copó la jornada patria

El 10 El Diario se llenó de fotos de gente con trajes típicos, con cara de frío y felicidad. En el Parque de la Vida hubo un gran fogón criollo. Para los que estamos lejos de la Villa descubrir que allí no se olvida la cosa colectiva, y leer en las redes a la gente coordinando un locrito o unas empanadas, es maravilla pura.

Fue el 9 de Julio, claro, y para los que nos gusta leer nuestra historia es un recuerdo de tiempos conflictivos y corajudos.   Alguien dijo en Tucumán que el Congreso se celebró en ese lugar porque “el Cabildo de Buenos Aires estaba en refacciones”.  Alguien que hoy ocupa la presidencia. Pero el 9 de Julio de 1816 no fue un tema de arquitectos ni decoradores. Tucumán fue el sitio elegido tras largas negociaciones, se buscaba escapar al centralismo porteño, a las provincias del Litoral que estaban más cerca de Artigas, al noroeste que… en fin. San Martín no cruzó los Andes en burro porque las lowcost no ofrecían vuelos, Belgrano no eligió el celeste y blanco porque esos colores fueran trendtopic en Twitter.

Dicho esto, repasemos qué se leyó en este diario en la semana de la Independencia, de las vacaciones de los chicos y del frío.

 

“Kikín” se impuso en la competencia de rap

En el fogón del 9 no hubo payadores, pero dos días antes en la plaza Capitán de Los Andes de Villa Nueva se realizó la final de “Te espero en la esquina” un concurso de rap freestyle (que vendría a ser la payada globalizada de estos tiempos). Ganó el artista local Gerardo Pascual Mc Kikín. Este cronista no estuvo presente, pero visitó el canal de Youtube de Kikín y descubrió un letrista de catorce años que rima de amores perdidos y corazones rotos con una madurez y un groove notables.

 

Se realizó un exitoso encuentro de motos Puma en La Palestina

Si los lectores de más de 50 llegaron hasta acá y se están preguntando qué catzo es groove, llega el turno de dejar en babia a su contraparte etaria.

Como la inmensa mayoría de los argentinos está en la franja de los Sub-40 es poco probable que sepan qué demonios es una Puma. A lo sumo saben que es una moto.

Pero las Pumas son bastante más que dos ruedas y un motor.

En los setenta, la revista Hortensia había popularizado a dos cordobeses de clase laburante (creados por el maestro Cognini), llamados Negrazón y Chaveta. Hortensia era una revista rara, grandota y en blanco y negro. También era la publicación de humor más vendida en todo el país. Instauró el mito de que los cordobeses éramos graciosos. Tengo malas noticias: los cordobeses ni éramos ni somos más graciosos que un compatriota pongamos de Rosario o de Resistencia. Pero Hortensia contribuyó a una construcción de identidad en una época en la que todavía no estaba seriamente instalado el cuarteto (o al menos la peleaba con el folklore), y el fernet mucho menos. Este dato se los regalo a los villamarienses y cordobeses que estén tratando de saber cómo somos. Y a los argentinos en general que tratan de definirnos. Ni tan fernet ni tanto cuarteto. Ni tampoco muy graciosos, basta pensar en Juárez Celman, Leopoldo Lugones o Luis Juez.

La idea de esta columna es que recordemos juntos que los diarios y las revistas hablan de nosotros. Hortensia hablaba de los argentinos desde Córdoba. Se vendía en todo el país, mostraba una manera de hablar, una manera de reír, una manera de pensar.

Hortensia definió a Córdoba y además de lo que dije, para que veas que no pierdo el objetivo,  instaló la Puma como bandera y escudo de la identidad cordobesa. La pumarola, la pumasaki, la pumita. La moto que desde los cincuenta venía siendo fabricada en esta provincia, y era la movilidad básica de las clases populares. Negrazón y Chaveta, esos personajes que vos lector no conocés por eso que ya dije de la cuestión etaria, se movían en una Puma.

Las Puma eran motos a lo bestia, como el Rastrojero, pesadas, fuertes, algo caprichosas. Un poco como todos los intentos e inventos argentinos de industria automotriz. Para que nos entendamos, aunque de nuevo tengamos la brecha generacional: desde el nombre y los colores el Torino, por ejemplo, era una bestia. En Argentina, con los autos y las motos no vamos a menos, como tampoco en el fútbol cuando la selección funciona. Hablando de Torino: googleá Torino, Fangio y Nürbunbring.

El tema es que en La Palestina se coparon con las motos hace una pila de años y fundaron en los cincuenta el Cycles Club.  Desde esa época en esta localidad de 600 habitantes hay al menos una carrera por año.

Y este 9 de Julio recibieron a corredores, propietarios y mecánicos en el Primer Encuentro Provincial de Motos Puma. El invitado de honor fue Juan Carlos "Pirucho" Piazza, que hace 61 años ganó la primera carrera de esta marca en La Palestina. ¿No te dan ganas de haber estado?

 

Todos los días son muchos los que se juntan para ayudar a otros

En el ejercicio autoimpuesto de desmentir a Sabina en aquello de “el diario no hablaba de mí ni de ti”, de bucear todos los días en sus páginas, asombra y conmueve ver la cantidad de actividades solidarias que se encaran en Villa María y la región. Comedores, recolección de juguetes para los chicos, abrigos y frazadas para combatir el frío. Muchas veces vemos que los que tienen poco encuentran siempre algo para ayudar a los que no tienen nada, y eso es más conmovedor aún. En tiempos de crisis la gente se amucha y se ayuda. Mientras discutimos si el Estado esto o lo otro, no hay que dejar que lo urgente dañe a los de siempre. Está bueno ver tanta solidaridad, no está bueno que haya tanta necesidad.

 

Lo que me queda afuera

Y en la Asistencia Pública hay un nuevo ecógrafo, y las Fortineras hicieron su cena de presentación, y hay obras de teatro, títeres y recitales para ver. Detuvieron en Córdoba a un acusado de robar en Las Varillas. Y en Villa María a un arrebatador de Bell Ville. Los choros y la cana se ve que salen de gira.

 

Hay noticias para todos

Leer El Diario es como escuchar un buen disco (o una buena playlist de spotify, aclaro para que nos entendamos todos): te encontrás con canciones buenas, canciones tristes, te dan ganas de bailar, te reís, te indignás. Es como poner Oktubre de los Redondos o Nada Personal de Soda o el Album Blanco de los Beatles: donde caiga la púa hay algo que no te va a dejar indiferente.

O mejor: el diario es como las Grageas Bertie Bott de todos los sabores que compraba  Harry Potter. Todos pero TODOS los sabores. La realidad a veces te da menta, otras chocolate, y a veces el caramelo tiene gusto a mondongo o a algo que mejor no imaginar.

O si no: El Diario es un aparato al que se carga con lo que pasa en Villa María, en Argentina, en el mundo, y en vez de transformar ese combustible cambia un poquito cada día a todos: lo que lo escriben y los que lo leen.

En el mes de la Independencia, no está de más pensar que ser independiente es también ser nosotros mismos: solidarios, campeones de moto, campeones de rap, folkloristas, cuarteteros, ferneteros. Y que en tiempos difíciles es mejor estar juntos. Así que le dedico esta nota al Gringo Andreotti que se bancaba subir a mi moto Puma en quinto año, y bajarse y volver caminando cada vez -todas- que el motor fallaba. Y a mi primo Ernesto que la heredó y la hizo andar mejor. A Pirucho, que décadas después sigue ganando.

Y a Kikín: ojalá en El Diario de dentro de 61 años leamos que estuvo en una nueva competencia de Freestyle, recordando aquel julio de las primeras décadas del siglo donde le puso garra y música y lírica a sus penas de amor.

 

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