Leti Soria, La Burundanga y Ada Falcón
Entre la canción y la actuación
Escribe Ailin Peirone ESPECIAL PARA EL DIARIO
Conversamos con Leticia Soria para hablar sobre su llegada a Villa María, el teatro, la música y cómo combina estas dos disciplinas. Hablamos de su experiencia como cantante en La Burundanga, en la obra de teatro “Ada. Casi un Homenaje” y nos comentó de otros proyectos que atraviesan su vida. En este sentido, explicó: “Estoy también en la murga ‘Degenerades’ y, a su vez, trabajando una obra nueva que vamos a estrenar en octubre con Jimena Magali, Valeria Vals y Roció La Pocha”.
Hablamos sobre la importancia de la existencia de los espacios culturales de Villa María, lugares percutores de sensibilidad, reflexión y lucha que fomentan los encuentros necesarios. Debatimos cómo a estos difusores del arte se les hace difícil sostenerse económicamente y la importancia de tejer redes para sostenerse en tiempos de autogestión y crisis.

La Burundanga y su personaje Afrosinda que “relaja y permite jugar”
“La Burundanga se conformó a mediados del 2018 con la idea de armar un grupo de música cubana con un sonido tradicional. El género que realizamos se llama “son cubano” o música del caribe, sobre todo el estilo son”, manifestó Leticia.
Explicó que la idea original pertenece a Carla Odri, Alejandra Ramírez y Daniel Garces quienes habían tocado el estilo en otros grupos y tuvieron la idea de conformar nuevamente algo del mismo género. Comentó que, en primer lugar, convocaron a Oswaldo Blanco que venía desde México a sumarse en la percusión. Oswaldo sabía que se volvía a su país, por ese motivo fue incorporando a Andrés Stanfield que trabajaba y tomaba clases con él. Finalmente, Andrés queda como percusionista de la banda.
En cuanto a la o el cantante “primero habían llamado a otro chico y luego me convocaron”, refirió. Desde un principio platearon hacer la presentación de La Burundanga desde el personaje de Afrosinda, un personaje que Leticia ya interpretaba. Personaje que “canta un estilo centroamericano por lo que daba con la música que estábamos haciendo. Yo siempre digo que La Burudanga necesitaba una cantante internacional entonces llaman a Afrosinda”, mencionó. “Me parece que en el caso de la burundanga el personaje de Afrosinda relaja y permite jugar”, agregó.
De esta forma, el grupo queda conformado por Carla Odri (flautista y corista), Alejandra Ramírez (bajista), Daniel Garces (tiple y corista), Andres Stanfield (congas) y Leticia Soria (canto y maracas). La banda realiza su primera presentación en octubre de 2018 en el aniversario de Son de la Calle.
En cuanto al nombre de la banda, La Burundanga “es una flor que es alucinógena que se la usa de una manera que no está buena”, explicó. Por este motivo, manifestó que dudaban en ponerle así hasta que primó la idea de La Burundanga que droga con ritmo, música y alegría. “Ese es nuestro deseo y con ese objetivo hablamos de La Burundanga, una banda donde la idea es bailar y pasarlo bien”, agregó.
En cuanto al proceso en la toma de decisiones y al estilo “son cubano” que combina la música española con elementos e instrumentos afrocubanos, explicó que ninguno tiene un acercamiento tan fuerte, pero que están en continua investigación y estudio. Asimismo, comenta sobre la horizontalidad del grupo, “vamos eligiendo los temas y lo vamos trabajando entre todas y todos. Desde el principio fue de esa manera, nadie decide las cosas de manera individual.”
En cuanto a los proyectos de la banda manifiesta que la idea es realizar un toque por mes y agregar nuevo repertorio. Por el momento no componen, pero en su rol de cantante analiza mucho las letras ya que hay algunas que musicalmente son buenas, pero muchas veces tienen una letra misógina. “Vemos qué dice la letra, especialmente que no sea ofensiva”, agregó.
A su vez, manifiesta las ganas de hacer un video y fotografías del grupo y su interés de transformar la puesta en escena, agregar vestuario y generar más intervenciones teatrales. “Mi intención es que podamos interactuar más, que cada uno pueda tener un personaje dentro de la banda. Generar un juego en la puesta en escena y que exista una interacción con el público desde otro lado”, definió.
Los espacios culturales, alternativos y autogestivos
Conversamos acerca de la importancia de los espacios culturales alternativos para potenciar la cultura local, generar trabajo, difundir la palabra, la música y el arte de la ciudad.
En este sentido, Leticia comenta que La Burundanga es una banda autogestiva desde todos los aspectos, que realizaron toques en Matria, Madre Selva, Polaroid y en la Santa Sede. También se refirió a la dificultad de sostener ese tipo de lugares. En cuanto a la posibilidad de sustentarse económicamente relata: “Es mucho tiempo que le tenés que dedicar a cada proyecto y a nivel financiero cuesta mucho”. A su vez, entiende que son muy pocos los artistas que pueden vivir de la música y que ella intenta hacerlo.
“No hay otra que generar, utilizar los espacios y herramientas. Nuestro rol es crear”. A su vez entiende que en la autogestión existen diferentes herramientas o convocatorias que no se utilizan y explica: “Estaría bueno tener más control en esas cosas que a una se le pasan de largo”.
Comenta también que se dificulta económicamente aún más cuando la disciplina viene del teatro. “Hay un alejamiento de consumir teatro, no es común en la gente. Por el contrario, la música es parte nuestra, todo el mundo consume música. La música nos rodea, hay una familiaridad con ella”, mencionó. Para Leticia en el teatro no pasa eso. Además el problema es que se trabaja mucho para hacer una obra y quizás no son tantas las presentaciones.
La movida teatral en Villa María y su obra “Ada. Casi un Homenaje”
Leticia comentó: “Estamos en una ciudad donde hay mucha movida cultural, pero donde la movida musical está mucho más desarrollada que la movida teatral”. Sin embargo, comentó que en Villa María existe mucho teatro y muchos lugares donde se lleva a cabo como, por ejemplo, El Globo Rojo, La Llave, La SalaMandra, La Panaderia, Taurus, El Sarmiento, entre otros.
“Yo soy alguien que viene de la música”, evoca Leticia. Su camino hacia el teatro comienza en su último tiempo de residencia en Buenos Aires donde realizó talleres de improvisación. “Cuando llegué a Villa María me hablaron de la Comedia Universitaria” y de esta forma comenzó a integrarla. En ese ambiente conoce a Roció La Pocha, Vale Vals y Juan Pablo, “personas del teatro con las que luego trabajé”, añadió.
También resalta de su llegada a la ciudad, la oportunidad de conocer a Valeria Plovanich, parte de la Comedia Universitaria, y lugares culturales y autogestivos de ese momento como El Estilóbato. Para Leticia, ese espacio de talleres de teatro y música, improvisaciones y toques de bandas en vivo, “se crea casi en simultáneo con la Universidad y se convierte en un lugar de juego para romper con lo que venía siendo”. También manifestó que la creación de la Universidad es clave “para que viniera gente de otros lugares con ideas nuevas”.
Luego se suma a Keskese, con la idea de actuar en espacios no convencionales los domingos. Prontamente surge el espacio Bau Haus, un lugar multicultural que le permite seguir creciendo en lo teatral. Durante este proceso “yo siempre estudie música y ahí surge ‘Chomes and de Cul’ donde aparece el personaje de Afrosinda que canta y actúa, y actualmente es parte de la banda La Burundanga”.
En 2016 conforman un grupo llamado Unión de Teatristas de Villa María (UNITE), se comienzan a reunir y arman el festival de teatro de invierno con el objetivo de visibilizar el teatro local. “Veíamos que a las propuestas locales se las estaba dejando de lado. Queríamos armar un festival para hacer visible la movida teatral de Villa María”, expresó. El primer festival fue en 2016 y decidieron que se realizaría cada dos años. “La idea es aunar los elencos y las salas, tejer redes para conectar”.
Sobre la obra “Ada. Casi un Homenaje” comentó que es una función de teatro musical que realiza en conjunto con Pía Bernabé sobre la vida de una cantante de tangos que se llama Ada Falcón, una diva del tango de los años 30 que un día dejó de cantar y se fue a vivir a las sierras de Córdoba. “Comencé a investigar su vida y me pareció tremenda. Fue una diva y no la conoce mucha gente, es una olvidada. Me pregunté por qué no está nombrada y por qué un día decidió no cantar más. Su historia es muy loca”, refirió.
Leticia tuvo una conexión muy grande con la vida de Ada porque cuando la descubre tenía más o menos la misma edad que cuando ella deja de cantar. “En la obra voy contando cómo llegó Ada y el tango a mi vida y a partir de eso hay una parte que hablo como Leticia”.
Cuando conoció la vida de Ada “estaba viendo qué cantar ya que hace un tiempo no lo hacía, surge Ada y vuelvo a surgir yo. Empiezo a conocer mujeres olvidadas, silenciadas que me llevan a hacer “Qué querés con ese loro”, tangos formación dúo o trío con Daniel Garces y Joaquín Aguilar donde “interpreto tangos cantados por mujeres que brotan después de conocer a Ada”.
En cuanto a sus proyectos a futuro comentó: “El año que viene mi intención es viajar”. Leticia en recorridos anteriores pudo presentar al personaje de Afrosinda y la obra de teatro de la vida de Ada Falcón y así poder trabajar andando.
