El patrimonio cultural pictórico

Escribe: Augusto López
Dirección de Patrimonio Histórico

La Ordenanza Nº 6.021 (9 de octubre de 2008) declara “de interés municipal y parte del patrimonio cultural de la ciudad” la conservación de los conjuntos pictóricos ubicados en la Casa España (Mitre 82) y el ex Cine Sud (Corrientes 1163) y las unidades artísticas compuestas por murales pictóricos y decorativos situados en las iglesias Inmaculada Concepción y  La Santísima Trinidad que pintó Fernando Bonfiglioli.

 

La obra mural de Fernando Bonfiglioli

El patrimonio es la herencia colectiva cultural del pasado que permite conectar a los seres humanos del ayer con los hombres y mujeres del presente…

(Video Nuestra Alhambra. UNVM, 2006)

Para valorar esta parte del patrimonio cultural villamariense (pinturas realizadas en la Casa España, Cine Opera, Catedral y La Santísima Trinidad) es clave desenvolver la trayectoria de su creador: Fernando Bonfiglioli (San Pablo, 1893 – Villa María, 1962).

Impresionismo, pincelada suelta y color saturado

Sobre este artista, el arquitecto y docente Carlos Pajón dice en la revista Fernando Bonfiglioli:

En su obra se advierte inmediatamente su formación académica, pero también su trayectoria impresionista, surgida de una interpretación espontánea del espacio natural y asimismo ciertos rasgos de expresionismo adecuados a los temas de contenido sociocultural. Consecuentemente el dibujo y la composición son de una claridad absoluta, factura de pincelada suelta y color saturado con algunos raptos de texturación agresiva. (…) Impactan por su gran escala o por el preciosismo de los detalles. (pp. 12-13)

Por su parte, el ingeniero-arquitecto Angel Lo Celso escribió en 50 años del Arte Plástico en Córdoba (1973):

La retina de este artista fue muy sensible, la técnica severa, las líneas y las masas tonales logradas en perfecto equilibrio; su obra toda fue creadora y no una simple imitación pasiva.

Arte, en fin, que irradia la luz, cuyo foco llevaba el artista en sí mismo. Objetivista, pero que no excluye las acentuaciones intensamente emotivas.

Brasil, Buenos Aires, Italia y Villa María

Según la revista citada y el video Nuestra Alhambra (UNVM, 2006), Fernando Bonfiglioli nació en San Pablo (Brasil), el 20 de septiembre de 1893, en una familia de músicos italianos, procedente de Bolonia.

En 1896, después de la muerte de su padre, se trasladó a Argentina con su madre; radicándose en Barracas (Buenos Aires).

Siguiendo su vocación artística, entre 1907 y 1911, estudió en la Academia Estímulo Bellas Artes, formándose en escultura, pintura y dibujo. En ese centro se contactó con los maestros Pío Collivadino y Pompeo Boggio.

Bonfiglioli mostró una temprana vocación por la pintura, inclinándose por las técnicas del fresco y temple.

Con la finalidad de acrecentar su formación en este campo, volvió a San Pablo donde, entre 1911 y 1913, trabajó con Ernesto Friuli, muralista italiano contratado para decorar grandes inmuebles, como el Banco de San Pablo y el Teatro Municipal.

A solicitud de su madre volvió a Argentina. Entre 1914 y 1921, con la recomendación de Friuli, trabajó con Archimede Vitale en el Congreso Nacional. Terminada la decoración de la sede gubernamental emprendió un viaje a Italia que comprendió Bolonia, Florencia, Venecia y Roma.

Ya en Argentina (1922), pintó un templo en Zenón Pereyra, provincia de Santa Fe. En esa localidad se contactó con Alejandro Perracchione (italiano), radicado en Villa María.

Visitó esta ciudad en 1923, convocado para realizar frescos en residencias familiares. Conoció a Yolanda Culasso (su esposa a partir de 1924) y decoró el Palacio Tampieri de San Francisco (después convertido en sede municipal).

Posteriormente (1928) se instaló en Villa María, constituyendo su vivienda en Mendoza 1433. Como (debido a la crisis económica) decayó la pintura mural, Bonfiglioli se volcó a la pintura no decorativa de viviendas.

Retomó la pintura mural en 1934, cuando concretó El Alhambra. A partir de 1942 también desenvolvió la pintura de caballete, por la que siempre había mostrado poca inclinación (incidió en este cambio la muerte de su hija Orietta).

Finalmente, entre 1948 y 1961, realizó los grandes murales de la Catedral-Santuario, el Cine Opera y la Santísima Trinidad de Villa María (declarados patrimonio municipal).

En ese trayecto también pintó templos en La Carlota, Sampacho y Alicia.

 

El Alhambra

El conjunto pictórico y decorativo ubicado en la Casa España (Mitre 82) es considerado el único caso de arte mudéjar en Villa María. Se pintó en una sala estructurada arquitectónicamente por Francisco Salamone que constituyó el hall del Cine Social de la Asociación Española, inaugurado en 1935.

 En un testimonio vertido en el video Nuestra Alhambra (UNVM, 2006), el arquitecto Carlos Pajón (exintegrante de la Comisión de Patrimonio Histórico Municipal) considera que toda la arquitectura, pintura y decoración de la sala responden a patrones científico-religiosos de la cultura arabesca.

En este sentido, observando los colores y formas que presentan los murales, Pajón explica que el colorido (con predominio de azul y rojo) tiene como finalidad expresar la riqueza del Paraíso (representado como un jardín en la religión musulmana) y que los motivos forman un entramado de arcos y circunferencias porque la curva es la forma generadora de toda la arquitectura islámica.

Por su parte, el arquitecto Hugo Las Heras (actual director de Patrimonio Histórico), plantea que el estilo nazarí obedece a la importancia que tuvo en Villa María la inmigración procedente del sur de España, donde esta cultura tiene una ascendencia particular.

Remarca que El Alhambra constituye “la base de la obra mural de Fernando Bonfiglioli en Villa María”.

Entre 2005 y 2009, Hugo Las Heras recuperó los murales pintados en los techos y paredes de la sala. Dice que un 30% de la obra estaba perdida cuando emprendió la restauración, por lo que la intervención (presentada en 2008) se realizó sobre el 70% restante.

Tanto Carlos Pajón como Nella Bonfiglioli (hija del artista), resaltan que el pintor se capacitó intensamente en el género nazarí (y sobre La Alhambra en particular) para desenvolver este trabajo.

Terminando su intervención en el video citado, Pajón (ubicado en la sala pintada por Bonfiglioli) dice:

Tiene una particularidad mágica o sub-realista (…) estamos metidos dentro de un ambiente que nos recuerda un salón del Alhambra y a través de una ventana de esta decoración vemos el Alhambra (…) Tenemos que valorarlo más de lo que lo valoramos y conocerlo, porque gran parte de lo que se pierde o desprestigia se debe a una falta de conocimiento.  (…)

 

Catedral y Cine Sud

Entre 1948 y 1958, a solicitud del presbítero Pedro Gotardi (responsable del templo), Bonfiglioli pintó y decoró la Catedral-Santuario Inmaculada Concepción de Villa María.

Sobre este trabajo, la revista Fernando Bonfiglioli dice:

Tiene que adaptar su tarea a ocho cuadros preexistentes sobre la nave central realizados en tela por el Padre Butler. La primera tarea es la decoración de la Cúpula, con los cuatro evangelistas y el Altar Central con los Arcángeles. En 1949 comienza a pintar uno de los dos grandes murales en los laterales del Crucero. El María Auxiliadora le lleva todo un año de trabajo (se realiza en 1949 y tiene nueve metros por cinco). Un año después realiza el otro Crucero, dedicado al Corazón de Jesús. (p. 7)

Posteriormente pintó en los cruceros (a la altura del Triforio), la Adoración de los Pastores, la Presentación de Jesús en el Templo, la Visitación de los Reyes Magos, la Predicación de Jesús en el Templo; el Bautismo de Jesús (ubicado en el Baptisterio) y techos, arcadas y cielorrasos

Mientras desenvolvía esta tarea, Bonfiglioli también trabajó en el Cine Opera (después Sud), inaugurado en 1953.

Según el técnico Sebastián Borghi, consultado para esta nota, el ex-Cine Sud “tenía cuatro murales en la sala de proyección, alegóricos a la historia de las artes: Antigüedad (Egipto y Grecia-Roma), Medievo y Modernidad y tres en el hall de entrada: dos con escenas autóctonas (Músicos de Humahuaca y Reunión Gaucha -incluye estrofas de un payador-) y otro, El Paraíso, pintado en un friso ubicado sobre la boletería, que muestra a una musa tocando el arpa”.

Finalmente, en la escalera, Bonfiglioli pintó un retrato de Ana María Fiorano (hija de Juan Bautista Fiorano, dueño del Cine), conocido como La Torera.

En 2003, con motivo del cincuenta aniversario del Cine Opera, Las Heras restauró dos murales ubicados en la entrada y La Torera.

Sobre este ejemplar en particular, Nella Bonfiglioli remarca que se pintó al temple con una paleta realizada a base de tizas de colores, aceites y colas, entre otros ingredientes (El Diario, 29 de agosto de 2003: 11).

Este conjunto se cubrió parcialmente cuando fue remodelado el Cine Sud y al instalarse el comercio que opera actualmente en el inmueble. 

 

La Santísima Trinidad

Entre 1958 y 1961, Fernando Bonfiglioli pintó y decoró el interior del templo de la Orden Trinitaria en Villa María (Santísima Trinidad).

En el presbiterio (pintado al óleo), se observan el escudo trinitario, ángeles y santos: Juan de Mata (fundador), Félix de Valois (co-fundador), Juan Bautista de la Concepción (reformador) y San Miguel de los Santos. Recreaciones de la primera misa de San Juan de Mata (celebrada en París, el 28 de enero de 1193) y de la aprobación de la Orden Trinitaria por parte del Papa Inocencio III (17 de diciembre de 1198).

También se pintaron los Cuatro Evangelistas (Crucero) y los Doce Apóstoles (Nave Central).

El Coro está ornamentado con un óleo que muestra la Coronación de la Virgen María por La Santísima Trinidad.

Los muros que rodean los arcos tienen figuras del Angel Guardián, Jesucristo y la Virgen María y motivos del Angelus, La Santísima Trinidad, el Santo Rosario, la Sagrada Familia, el Escapulario Trinitario, la Eucaristía y el Corazón Inmaculado.

Contorneando las ventanas se visualizan pinturas a la témpera (Virgen María y La Santísima Trinidad).

Finalmente, las naves laterales, divididas en seis paneles, presentan motivos de la Penitencia, el Calvario y la Pasión.

 El artista villamariense coronó su monumental trabajo con rúbricas que rezan: “Pintó Fernando Bonfiglioli 4-VIII-1958”; “Mi casa es casa de oración. Pintó Fernando Bonfiglioli - 20-XI-1962” y “Este templo pintó y decoró Fernando Bonfiglioli desde 1958 hasta 1961” (Chappui, Inés, 2008: 879).

 

Reconocimiento

Bonfiglioli también fue miembro de la Sociedad Italiana de Villa María, integró la primera Comisión de Cultura Municipal de esta ciudad; militó en el Partido Socialista y adhirió a la Escuela de Logosofía que presidía Carlos Bernardo Gonzales Pecotche.

Como artista obtuvo múltiples reconocimientos. En este sentido, por ejemplo, el Archivo Histórico de Arte Contemporáneo de Venecia incluyó información sobre Fernando Bonfiglioli en 1952 y la Municipalidad de Villa María impuso su nombre al Museo de Bellas Artes y a una calle ubicada en el barrio Santa Ana.

 

José Bassoli: otra parte del patrimonio cultural pictórico

Esta nota sobre la pintura mural de Villa María quedaría incompleta sino se mencionara la obra pictórico-decorativa de José Bassoli (1863-1935).

Según manuscritos familiares, Bassoli, nacido en Reggio Emilia (cerca de Bolonia, provincia de Emilia Romaña – Italia), vino a Argentina en 1889, a instancias de una ley que estimulaba la inmigración, sancionada en la primera Presidencia de Julio Argentino Roca.

Radicado en Villa María, construyó su residencia en Carlos Pellegrini 75. Una vivienda estilo Art-Decó, cuyos techos presentaban decoraciones manieristas realizadas por este artista italiano.

Bassoli estudió decoración y música en la Academia de Artes de Bolonia. Cultivó la pintura a la estampa y se desenvolvió como letrista y fileteador; realizando trabajos en vidrieras, vehículos (particularmente sulkies y jardineras) y muebles.

Como pintor y decorador, en Villa María, intervino en la Farmacia Pinardi (estilo manierista), la estancia La Negrita, la Catedral-Santuario Inmaculada Concepción y la Capilla San Antonio.

Siguiendo la documentación familiar, Bassoli trabajó en los muros y bóvedas de la Catedral entre 1926 y 1927, convocado por el sacerdote Pablo Colabianchi. En este sentido, por ejemplo, en el sector del Altar Mayor pintó motivos a la estampa en colores tostado y beige que recrean un cortinado y cenefas.

Por su parte, en la pintura-decoración interna de la capilla San Antonio incluyó figuras de San Francisco de Asís, Santa Margarita de Cortona y San Antonio de Padua, inscripciones y motivos, como botones (unos de 7.400 ejemplares), estrellas y gotas.  Pero no habría realizado la decoración que recrea un cielo con nubes ubicada en la pared posterior al altar de mármol (colocado después del Concilio Vaticano II), dentro de un arco ojival que sí pintó este artista.

Todo este conjunto pictórico fue recuperado entre 2009 y 2011 por el arquitecto Hugo Las Heras, con la colaboración de Cesar Bravín y Juan Calvo.

Las Heras dice que en la intervención usó algunos pigmentos cedidos por la familia, conservados durante décadas.

Finalmente, como músico (tocaba instrumentos de cuerda -la mandolina- y viento -la trompeta-) constituyó la banda Santa Cecilia, de la cual fue director y trompetista.

 

Referencias

-Chappui, Inés (2008). Parroquia La Santísima Trinidad. En Fernández, Sergio (Coordinador), Civitatis Mariae (pp. 875-882). Córdoba, Argentina: Galeón

-El Diario

-Departamento Ejecutivo Municipal de Villa María (9 de octubre de 2008). Ordenanza Nº 6.021. Villa María

-Seggiaro Bonfiglioli, Carlos. Fernando Bonfiglioli. Villa María, Argentina: Original

-Villalba, Eliana (productora) y Segre, Carolina (directora). 2006. Nuestra Alhambra. Villa María, Argentina: UNVM, Licenciatura en Diseño y Producción de Imagen.

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