'Aflorar”, un disco para sacar afuera lo escondido
domingo, 31 de marzo de 2019 · 00:00
ANGELA PARODI
Asentada en la ciudad hace un año, transita los escenarios con frescura, en variadas facetas. Desde sus intervenciones cantando como solista a colaboraciones con grupos de folclore, a jefa de cuerdas en el Coro Nonino. En su primer disco solista como intérprete, “Aflorar”, contó con el aporte de Juan Falú, entre otros músicos. Resalta el valor del “financiamiento colectivo” para la edición de discos
Escribe José Glanzmann
¿Será por esa leyenda de que nadie es profeta en su tierra, o las necesidades particulares de una generación de jóvenes que andan en búsqueda permanente, que Angela Parodi cambió la gran metrópolis de Capital Federal por nuestros pagos?
Poco más de un año de residencia en Villa María le sirve para ser reconocida en el ambiente musical, para ejercer la docencia con algunos talleres específicos para mujeres, enfocados en “forjar lazos entre pares y fomentar la sororidad”, según sus términos.
-Desde Buenos Aires a la pampa villamariense.
-Nací en El Trébol, Santa Fe, me mudé a Capital Federal, pero siempre me gustó mucho Villa María, venía a pasar las Fiestas, y en 2013 vine a cantar por primera vez a la ciudad, en la Medioteca. Ahí empecé a conocer gente vinculada a la música, a estudiantes de la UNVM, y siempre me atrajo mucho la idea de estudiar en la Universidad de Villa María. Tampoco me gustaba mucho el ritmo de allá en Capital Federal.
Inicia la charla Angela, narrando el grado de seducción que le fue generando nuestra ciudad.
“Me mudé hace poco más de un año, en enero de 2018. Organicé y me traje todo, hasta el gato, sin tener trabajo fijo ni nada, sólo la ventaja de tener muchos conocidos y algunos familiares que residen aquí. Y bueno, la verdad, me parece que Villa María es un lugar espectacular, siento que no podría haber tenido mejor idea. Desde que llegué me anoté en convocatorias y estuve participando en ciclos como el Costa Explota, dictando talleres en el Ser Arte y Parte, de la Municipalidad, entre otras actividades”.
-En diciembre lanzaste tu primer disco solista por las plataformas virtuales y pronto en formato físico, contame la experiencia.
-Sí, el 14 de diciembre lo lancé por YouTube y Spotify, y gracias a que el INAMU (Instituto Nacional de la Música) me benefició con el “formato de réplica” pude pensar en la edición física del disco “Aflorar”. Tras generar una campaña de colaboraciones, el disco saldrá en formato físico el 15 de abril, estimo.
-¿Y por qué decidiste subirlo primero a las plataformas digitales y recién después bajo el tradicional formato disco?
-Primero, porque ya estaba listo desde hace un tiempo y tenía muchas ganas de mostrarlo al mundo (risas). Empecé a hacerlo en 2017 y ya era como que se había dilatado bastante. Y también porque la realidad, un poco triste para los que hacemos música, es que el formato CD está prácticamente en desuso, salvo algunos autos que tienen reproductor de discos o algún equipo más viejo en algunos hogares, la mayoría consume digital, de hecho, yo misma lo hago.
Para mí justamente el deseo personal, al no tener ningún disco previo editado, cuando lo tuve en mis manos consideré todo lo que se plasma en la tapa e interior. No es lo mismo ver sólo la tapa en YouTube que poder abrir y sacar un disco. O toda la información que aparece en el librito de un CD, me ha pasado cuando escucho una linda canción y pienso “de quien será”. En el proceso de abrir el librito que contiene un disco, podés leer los agradecimientos y demás datos que suman un extra.
-Y respecto a estos beneficios que te otorgó el INAMU, ¿cómo accediste a ellos para financiar parte del disco?
-Hicieron una convocatoria por el verano de 2018, cuando envié mis datos para participar. En esa época yo tenía casi todo grabado, y en noviembre pasado salieron los resultados, donde me enteré que estaba incluida entre los seleccionados. Ahí viajé a Buenos Aires a masterizar, que fue el último paso, estimulada por la ayuda que me brindaba el organismo.
-También organizaste una preventa de “Aflorar” para recaudar el dinero para terminar de lanzarlo...
-Sí, lo que hice para culminar este proceso fue ofrecer la venta anticipada de mi disco, mediante mis redes sociales, para recaudar un dinero para el packaging y confeccionar las “cajitas” del CD. Es lo que se conoce como el “financiamiento colectivo”, y estuvo buenísimo porque más allá de toda la gente que me conoce o la familia que colaboró, recibí e-mails de otras provincias y otros países que estaban interesados en adquirirlo.
La encargada del diseño gráfico y las imágenes es Florencia Robledo.
-¿Por qué elegiste este nombre para el disco?
-El nombre salió después de la elección de las canciones. Cuando tenía que armar el arte de tapa, por ejemplo, no lo tenía definido.
Quería que tuviera como un concepto. Siento que el disco es como una cosa que gesté. Me imaginó que una obra que hace uno tiene que ver en cierta forma con la gestación, a pesar de que no tengo hijos.
Por eso se me ocurrió esta palabra, “aflorar”, que tiene que ver con que salga a la luz aquello que está oculto o tiene ganas de salir. Y siento que todas las canciones que elegí, de las nueve, tienen algo de eso. Porque reflejan estados de ánimo o sentimientos por los que pasé, en diferentes niveles, pero tienen algo que me representa. Contienen algo interno mío que por ahí quiere salir. Si uno es intérprete, tiene que elegir canciones que realmente quieran transmitir ese mensaje.
“Aflorar” abre con un tango, también hay gatos, chacareras, vals, y cierra con una vidala catamarqueña anónima.
-Contaste como colaboradores a reconocidos músicos como Juan Falú, entre otros, ¿cómo fue este acercamiento?
-Tuve la suerte de compartir con Juan, en el Conservatorio Manuel de Falla en Buenos Aires. El fundó una carrera de Música Argentina, lo tuve en un par de materias. Y además siempre acompañó su labor docente con esto de ir a la praxis, de ir y tocar. Nos llevaba a los alumnos a todas partes, a cantar, nos invitaba a ver recitales.
Le propuse participar en el disco y me dijo que sí. Y vino a grabar dos canciones, las dos de su autoría musical. También conté con el aporte de dos guitarristas, Leonardo Andersen y Federico Díaz, ambos de Buenos Aires.
-Desde Buenos Aires a la pampa villamariense.
-Nací en El Trébol, Santa Fe, me mudé a Capital Federal, pero siempre me gustó mucho Villa María, venía a pasar las Fiestas, y en 2013 vine a cantar por primera vez a la ciudad, en la Medioteca. Ahí empecé a conocer gente vinculada a la música, a estudiantes de la UNVM, y siempre me atrajo mucho la idea de estudiar en la Universidad de Villa María. Tampoco me gustaba mucho el ritmo de allá en Capital Federal.
Inicia la charla Angela, narrando el grado de seducción que le fue generando nuestra ciudad.
“Me mudé hace poco más de un año, en enero de 2018. Organicé y me traje todo, hasta el gato, sin tener trabajo fijo ni nada, sólo la ventaja de tener muchos conocidos y algunos familiares que residen aquí. Y bueno, la verdad, me parece que Villa María es un lugar espectacular, siento que no podría haber tenido mejor idea. Desde que llegué me anoté en convocatorias y estuve participando en ciclos como el Costa Explota, dictando talleres en el Ser Arte y Parte, de la Municipalidad, entre otras actividades”.
-En diciembre lanzaste tu primer disco solista por las plataformas virtuales y pronto en formato físico, contame la experiencia.
-Sí, el 14 de diciembre lo lancé por YouTube y Spotify, y gracias a que el INAMU (Instituto Nacional de la Música) me benefició con el “formato de réplica” pude pensar en la edición física del disco “Aflorar”. Tras generar una campaña de colaboraciones, el disco saldrá en formato físico el 15 de abril, estimo.
-¿Y por qué decidiste subirlo primero a las plataformas digitales y recién después bajo el tradicional formato disco?
-Primero, porque ya estaba listo desde hace un tiempo y tenía muchas ganas de mostrarlo al mundo (risas). Empecé a hacerlo en 2017 y ya era como que se había dilatado bastante. Y también porque la realidad, un poco triste para los que hacemos música, es que el formato CD está prácticamente en desuso, salvo algunos autos que tienen reproductor de discos o algún equipo más viejo en algunos hogares, la mayoría consume digital, de hecho, yo misma lo hago.
Para mí justamente el deseo personal, al no tener ningún disco previo editado, cuando lo tuve en mis manos consideré todo lo que se plasma en la tapa e interior. No es lo mismo ver sólo la tapa en YouTube que poder abrir y sacar un disco. O toda la información que aparece en el librito de un CD, me ha pasado cuando escucho una linda canción y pienso “de quien será”. En el proceso de abrir el librito que contiene un disco, podés leer los agradecimientos y demás datos que suman un extra.
-Y respecto a estos beneficios que te otorgó el INAMU, ¿cómo accediste a ellos para financiar parte del disco?
-Hicieron una convocatoria por el verano de 2018, cuando envié mis datos para participar. En esa época yo tenía casi todo grabado, y en noviembre pasado salieron los resultados, donde me enteré que estaba incluida entre los seleccionados. Ahí viajé a Buenos Aires a masterizar, que fue el último paso, estimulada por la ayuda que me brindaba el organismo.
-También organizaste una preventa de “Aflorar” para recaudar el dinero para terminar de lanzarlo...
-Sí, lo que hice para culminar este proceso fue ofrecer la venta anticipada de mi disco, mediante mis redes sociales, para recaudar un dinero para el packaging y confeccionar las “cajitas” del CD. Es lo que se conoce como el “financiamiento colectivo”, y estuvo buenísimo porque más allá de toda la gente que me conoce o la familia que colaboró, recibí e-mails de otras provincias y otros países que estaban interesados en adquirirlo.
La encargada del diseño gráfico y las imágenes es Florencia Robledo.
-¿Por qué elegiste este nombre para el disco?
-El nombre salió después de la elección de las canciones. Cuando tenía que armar el arte de tapa, por ejemplo, no lo tenía definido.
Quería que tuviera como un concepto. Siento que el disco es como una cosa que gesté. Me imaginó que una obra que hace uno tiene que ver en cierta forma con la gestación, a pesar de que no tengo hijos.
Por eso se me ocurrió esta palabra, “aflorar”, que tiene que ver con que salga a la luz aquello que está oculto o tiene ganas de salir. Y siento que todas las canciones que elegí, de las nueve, tienen algo de eso. Porque reflejan estados de ánimo o sentimientos por los que pasé, en diferentes niveles, pero tienen algo que me representa. Contienen algo interno mío que por ahí quiere salir. Si uno es intérprete, tiene que elegir canciones que realmente quieran transmitir ese mensaje.
“Aflorar” abre con un tango, también hay gatos, chacareras, vals, y cierra con una vidala catamarqueña anónima.
-Contaste como colaboradores a reconocidos músicos como Juan Falú, entre otros, ¿cómo fue este acercamiento?
-Tuve la suerte de compartir con Juan, en el Conservatorio Manuel de Falla en Buenos Aires. El fundó una carrera de Música Argentina, lo tuve en un par de materias. Y además siempre acompañó su labor docente con esto de ir a la praxis, de ir y tocar. Nos llevaba a los alumnos a todas partes, a cantar, nos invitaba a ver recitales.
Le propuse participar en el disco y me dijo que sí. Y vino a grabar dos canciones, las dos de su autoría musical. También conté con el aporte de dos guitarristas, Leonardo Andersen y Federico Díaz, ambos de Buenos Aires.