Obras icónicas en la ciudad
El techado del Anfiteatro
La empresa Cinter, ubicada en el Parque Industrial de la localidad de Sauce Viejo, a pocos kilómetros de la capital santafesina, pone en evidencia, en su web, el orgullo que le produce haber realizado y colocado el techo del Anfiteatro de Villa María. Y no es que sea su única obra de envergadura, puesto que en su medio siglo en actividad intervino en la construcción de estadios deportivos cubiertos en el país, como el Polideportivo de Mar del Plata (donde se realizaron los Juegos Panamericanos en 1995), el Orfeo de Córdoba, el Estadio Cubierto Cincuentenario de Formosa... y también en grandes emprendimientos arquitectónicos como el edificio del diario La Nación, en Buenos Aires, y el Aeropuerto internacional de Carrasco, en Uruguay.



En la memoria descriptiva de la obra realizada en 2011, que comprendió la fabricación y el montaje de la imponente cubierta metálica del Anfiteatro Municipal, se indica que “con la generación del techo se buscó conservar el edificio original, pero produciendo un cambio radical en la imagen y funcionalidad del Anfiteatro”.
“Este objetivo se logró mediante la modificación y revalorización de los elementos existentes y la incorporación de nuevos componentes de última generación, que de la mano de un sofisticado diseño posibilitaron la diversidad de usos”, en la idea de posibilitar, además de la realización del tradicional festival de peñas, “llevar adelante eventos deportivos, sociales y culturales durante todas las estaciones del año”, según se puede leer en el citado documento profesional.
“Avanzada la etapa de elaboración del proyecto, se incorporó al grupo de trabajo el prestigioso estudio de arquitectura GGMPU, de Córdoba, que ya había realizado el proyecto de la costanera donde se posa el gran anfiteatro, y que le confirió una impronta particular, integrándolo en forma armónica al paisaje circundante”, hace constar la propia empresa Cinter.
La estructura
La estructura metálica del techo que se montó sobre el Anfiteatro Municipal de Villa María “es una de las más grandes del país y fue fabricada íntegramente en la planta” industrial de la propia Cinter, en Sauce Viejo. “Tiene seis columnas de entre 11 y 14 metros de alto, que se prolongan a través de las vigas principales, que a su vez se unen en el centro de la estructura para cubrir 8.800 m2 de superficie”, indica la memoria descriptiva.
Y explica a continuación: “para techar el Anfiteatro se colocaron primero las seis columnas, luego se montaron las vigas principales que se vinculan en el carretel central, y posteriormente se emplazó la estructura secundaria, que son las vigas transversales. Finalmente, se acomodó el esqueleto metálico del techo. Para eso, fue necesaria la utilización de una grúa de 575 toneladas de capacidad con una pluma de 60 metros. El hexágono formado por dicha cubierta desagua hacia las vigas principales, que descienden a través de las columnas”.
Agregó finalmente que “también se construyó una pasarela de servicios de 2x40 metros para el manejo de la iluminación y del sonido, locales comerciales detrás del escenario, y toda la estructura necesaria para los nuevos servicios complementarios, como los baños, boleterías y gastronomía”.
Justo frente al Anfi vivía el ingeniero Don Aldo Invernizzi, quien allá por los años del centenario de la ciudad le dio forma a la “loca” idea de un grupo de vecinos que resultaron ser unos visionarios.
