Patrimonio Histórico Arquitectónico

De la Biblioteca Rivadavia para toda la ciudad

Una casa construida hace más de 130 años vuelve a lucir “a nuevo”. En ella supo vivir Antonio Sobral antes de instalarse en avenida Sabattini. El ingreso para carruajes quedó conectado con el auditorio que lleva el nombre del educador, lo permite una salida adicional de emergencia
miércoles, 23 de febrero de 2022 · 08:30

Erigida en el año 1890 por Pedro Buconic, esta casa ubicada en la calle Corrientes 766, que forma parte del Patrimonio Histórico de la ciudad, acaba de ser restaurada por disposición de su propietaria, la Biblioteca Bernardino Rivadavia.

Se trata de una construcción de estilo Italianizante, cuyas columnas frontales son estilo Romano.

La institución educativa encargó la conducción de los trabajos al Arquitecto Hugo Las Heras, quien en las últimas décadas recuperó otros íconos locales como la Antigua Municipalidad sobre calle Mendoza, la casa Velo de Ipola en la calle Buenos Aires, el Monumento a San Martín en la Explanada del Puente Alberdi, el Gabinete de la Virgen en la Iglesia Catedral, la Capilla del Instituto San Antonio y buena parte de la obra del pintor Fernando Bonfiglioli en Villa María (como los frescos en el anterior edificio de Cine Sud y La Alhambra en la sede de la Asociación Española).

Las Heras destacó “la valiosa decisión de las autoridades de la Biblioteca Rivadavia”, que “vuelve a poner en valor una de las primeras propiedades construidas desde el nacimiento de la ciudad, la que cuenta con ingreso de carruajes, cuyo portón está intacto, y un novedoso sistema de recolección de agua con cisterna”.

“Se mantiene en pie toda la parte frontal, sus molduras y un hermoso patio construido por el colegio Rivadavia para algunos de sus actos”, dijo el director de Patrimonio Histórico Arquitectónico, para agregar que se ingresa al interior por una escalera, ya que la casa está construida sobre un montículo de tierra que le crea frecuentes problemas de humedad y que hacen necesarias obras de restauración prácticamente cada década.

El mencionado patio interior conecta ahora con el Auditorio Antonio Sobral, perteneciente a la misma Biblioteca Rivadavia y que ahora incorpora una nueva salida de emergencia por el sector que transitaban los carruajes.

El techo de la casa está construido con rieles del ferrocarril (algo común hacia finales de 1800), colocados cada 80 centímetros, mientras que la cobertura es de ladrillos de 0,40 centímetros, en forma curva, como bovedilla. Aclara Las Heras que “no se usaba loza ni hormigón en la época”.

“Todas las construcciones que se alineaban sobre lo que actualmente son Mitre y Sabattini, donde comenzó a desarrollarse la ciudad, en el sector sureste, contaban con este tipo de techos, y algunas lo conservan en perfecto estado hasta el día de hoy”, añadió.

Esta última restauración de la Casa Buconic se inició el 2 de enero y se entregó la obra el 16 de febrero de este mes. “Se le dio especial cuidado a la puerta antigua y, con respecto al medio ambiente, no se tocó ni una rama del arbolado existente”, explicó el profesional, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba y licenciado en el exterior.

 

¿Qué pasa?

Con la Casa Buconic restaurada por la Biblioteca Rivadavia y la sede del Concejo Deliberante (Casona de Pereira y Domínguez) en buen estado de conservación, el vecino común no puede dejar de preguntarse qué es lo que pasa con la vecina sede de la Asociación Española, que atesora una de las máximas obras de Fernando Bonfiglioli, La Alhambra, y se mantiene cerrada con chapas, mientras el frente se deteriora cada día más.

 

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