Nuevos materiales contra la deforestación

Como si fuese madera

Un estudiante colombiano hizo “madera” a base de residuos reciclados. Se trata de un invento que ¡acabaría con la deforestación! Este desarrollo se pudo finalizar debido a la mezcla de varios materiales que son desperdiciados, entre ellos los residuos de café
miércoles, 20 de mayo de 2020 · 10:45

La deforestación es uno de los problemas ambientales más grandes que está viviendo el mundo en la última década.

Año tras año se sigue incrementando este flagelo a pesar de la normativa que existe en distintos países para proteger los bosques.

Una de las regiones que más se ha visto afectada es la Amazonía, región que tiene la mayor cantidad de hectáreas de selva tropical del mundo.

Según el Proyecto de Monitoreo de la Amazonia Andina, en el año anterior se eliminaron de este lugar 156.722 hectáreas, lo cual representó un incremento del 15% en comparación con 2017.

Aunque no se tiene un estudio completo sobre la pérdida del arbolado en la Amazonía a causa de la deforestación, todo parece indicar que el número de hectáreas afectadas aumentaría en los siguientes meses y años.

Y, saliendo de la zona andina, para darnos una idea del problema al que aludimos en esta introducción, vale decir que la cuenca de la Amazonía abarca nueve países de Sudamérica: Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Guayana Francesa, y Surinam.

 

El invento

Juan Camilo Solarte Torres es un estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Sede Manizales. El fue quien desarrolló un producto que puede remplazar la madera natural sobre la base de residuos reciclados, que en algo se parece a los utilizados en construcciones que ya se levantan en el país sobre la base de botellas de plástico, ladrillos de botellas de plástico, PET, etcétera, y de las que ya dimos cuenta en ediciones anteriores de este suplemento. Pero también implica un avance sobre ese sistema.

Esta innovación se realizó con botellas de plástico molidas, las cuales se combinan con fibras naturales de desechos orgánicos de café, la banana o el coco, muy utilizados en aquel país. La mezcla de estos productos da como resultado una madera plástica de mayor resistencia para construcciones y con muchísimo menor impacto ambiental.

Para lograr el producto final se debe pasar por un proceso de selección de los materiales, almacenamiento, trituración, secado, mezcla del plástico, enfriamiento y corte.

Después de varias pruebas realizadas, Solarte Torres logró determinar que es la cáscara de coco la materia prima que más confiabilidad presenta, debido a que tiene menor grado de permeabilidad y mayor duración.

 

Principales ventajas

Gran parte de la deforestación que está sufriendo el planeta se debe a que no se contaba con materiales como este para la construcción y el área agropecuaria, y menos a gran escala.

Gracias a su resistencia, el material logrado se puede usar en el área agropecuaria para fabricar comederos, corrales, postes utilizados para cercar, pisos. Asimismo, en la construcción ciudadana se pueden hacer escaleras, fachadas, garitas, muelles, puentes, puertas, portones y rejillas, entre otros; y en el círculo mobiliario urbano se puede trabajar en señalizaciones, canecas, cercas, tribunas, parques infantiles y casas para mascotas, entre otros productos.

La gran ventaja radica en que “los polímeros se pueden demorar más de 150 años en degradarse, por lo que su vida útil es mucho mayor, al igual que su capacidad de aguante a factores de temperatura, agua, viento e incluso a los animales como insectos o roedores”, indicó el estudiante de Ingeniería Química, director de este proyecto, en una entrevista concedida a Noticias Uno.

Por otra parte, según un estudio del Ministerio de Vivienda de aquel país, de las 30 mil toneladas de basura que produce Colombia al día, solamente se recicla un 13%.

Por eso el material propuesto ayudaría a aumentar los niveles de reciclaje, no genera ningún tipo de contaminación del agua, evita la tala de árboles y la madera plástica resultante no se descompone y es fácil de instalar.

Para fabricar los moldes de este material se mezcla el 85% de PET con el 15% de biomasa orgánica de cualquiera de los productos naturales seleccionados. Para obtener la biomasa, el estudiante se basó en productos de la región en la que se encuentra la casa de altos estudios, algo que puede imitarse con los que se utilizan en las distintas regiones de nuestro país.

Además de su carácter ecológico y de tener una mayor vida útil, esta “madera” es inmune a los insectos y roedores; resistente al impacto, la humedad, la corrosión, los ácidos y los detergentes, entre otros beneficios frente al producto tradicional hecho con madera.

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