Pandemia I

La guía del AIA para la vuelta al trabajo

El Instituto Americano de Arquitectos emitió una lista de consideraciones a tomar en cuenta para que las actividades se lleven a cabo de la manera más efectiva y segura durante la contingencia sanitaria
miércoles, 13 de mayo de 2020 · 10:30

Durante la pandemia de COVID-19 en muchos países del mundo, como la Argentina, se tuvieron que suspender las actividades no esenciales, mientras que en otras naciones hubo que encontrar desde el comienzo una nueva manera de realizarlas sin que las personas tuvieran que trasladarse o reunirse. Los estudios de arquitectura también se tuvieron que adaptar a la situación.

Es por ello que el Instituto Americano de Arquitectos (AIA, por su sigla en inglés) emitió una guía, que ayuda a identificar problemas que pueden ocurrir durante la contingencia sanitaria, y que aporta sugerencias para arreglarlos, ya que la situación por la que pasa el sector nunca había sido antes vista.

El protocolo abarca desde cómo analizar el portafolio de proyectos para ponerse en contacto con los clientes y determinar cuáles continuarán y de qué manera, así como analizar los problemas de recursos humanos que pueden surgir durante este período.

Además, explica cómo preparar a la firma para trabajar de manera distinta, probablemente remota, para aminorar el impacto negativo de las medidas necesarias para evitar contagios.

En este apartado, la AIA en primer lugar recomienda desarrollar una política de teletrabajo flexible, establecer protocolos para tratar las facturaciones en papel y los correos, además de determinar si será necesario cambiar la dirección para recibir la correspondencia, en el entendido de que esta esté programada para llegar a las oficinas que se mantendrán desocupadas.

Si se dejara libre el lugar de trabajo que usualmente se utiliza, se debe asegurar que el espacio quede limpio para ser desocupado un período de tiempo considerable. Además, se debe entablar comunicación con los propietarios del inmueble y otros inquilinos del edificio para que todos estén informados sobre las restricciones relacionadas con el ingreso a la oficina.

 

La situación económica mundial

La institución también recomienda implementar medidas de austeridad, ya que la situación económica mundial podrá ser negativa durante la pandemia y los meses inmediatos siguientes. Por lo que se deben considerar medidas para preservar el capital, que se pueden acordar con un enfoque proactivo mediante conversaciones.

“Haga un seguimiento del tiempo improductivo, ya que puede ser reembolsable en el futuro dependiendo del Gobierno y los programas de ayuda disponible”, agregó.

La guía completa, en la página del instituto: www.aia.org

 

LO QUE VIENE

Diferentes epidemias dispararon a lo largo de la historia cambios a los que ya nos acostumbramos y hoy nos llegan a parecer hasta obvios.

Pero no todo es pasado. De hecho, Jakob Brandtberg Knudsen, quien además de trabajar en la Real Academia de Bellas Artes de Dinamarca es dueño de la firma de arquitectos Ingvarstsen, forma parte de un proyecto que involucra médicos, biólogos y arquitectos trabajando juntos para tratar de probar de una vez por todas cuál es el efecto de una buena casa.

“Empezó como una búsqueda de diseño de casas para prevenir la malaria, pero se extendió a otras enfermedades, incluyendo respiratorias”, explicó a la BBC.

En breve se lanzará el primer ensayo aleatorio en Tanzania, donde alrededor de 1.500 niños vivirán en un nuevo estilo de vivienda. La esperanza es demostrar que esos niños serán más sanos que los que viven en las casas existentes. “Tenemos mucha evidencia de otros lugares que parece indicar que las casas son un factor importante en la salud de los residentes, incluso si incluyes factores socioeconómicos”, puntualizó.

Coronavirus: Proyectos como este, que trata de lidiar con problemas de salud que persisten en ciertas regiones del mundo, o como los que enfrentan epidemias modernas, como los diseños urbanos para hacer ciudades en las que la gente se pueda mover a pie o en bicicleta -ejercitándose en vez de estar sentada dentro de un auto-, son muestra de que la arquitectura y la salud caminan juntas.

El siglo XXI ha visto hasta ahora SARS, Mers, ébola, gripe aviar, gripe porcina y ahora COVID-19. Si efectivamente hemos entrado en una era de pandemias tendríamos que diseñar las ciudades del mañana de manera que el exterior no se convierta en una zona prohibida, sino que siga siendo un espacio seguro y habitable.

Con ello en mente, varias firmas de arquitectos han estado proyectando cambios que auguran desde el fin de los rascacielos hasta la introducción masiva de tecnologías que nos permitan ir por la vida sin entrar en contacto directo con nada de lo que nos rodea.

Si se tomaran medidas más permanentes sobre el área mínima por persona en las oficinas o en los ascensores, la construcción de torres altas y superaltas tanto para oficinas como residenciales sea menos atractiva económicamente.

Para el antropólogo médico Christos Lynteris, “lo que puede cambiar debido al coronavirus es la construcción para el distanciamiento, de manera que espacios como las oficinas abiertas pueden pasar de moda, o teatros con lugares más espaciados, pero no hay mucho que puedas hacerle a las edificaciones o al diseño de las ciudades".

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia