Diseño
La fusión perfecta entre arquitectura y publicidad
¿Es posible construir una casa futurista cuya fachada rinda homenaje a alguno de los logos más célebres de la historia? La respuesta es afirmativa para la diseñadora polaca Karina Wiciak, quien creó algunas innovadoras propuestas que cumplen a la perfección con esa premisa.
La primera de ellas ha sido bautizada como “crosshouse”, basada en el logo de la automotriz Chevrolet, que cuenta con 245 metros cuadrados en total y sorprende porque literalmente se sienta sobre el agua y porque su fachada es puramente de vidrio. Dispone oficialmente de dos pisos y otros dos que funcionan a modo de entrepisos.
En el lado donde mayormente se eleva la cristalera está la cocina, la sala de estar y la biblioteca con estudio. En la parte posterior de la casa están los espacios más íntimos como los dormitorios y los baños.
Seguidamente, la llamada “pyrahouse”, orientada en el logotipo de otra automotriz, más precisamente Mitsubishi, dispone de 320 metros cuadrados. En su primer piso hay un amplio espacio donde puede hallarse el salón, el comedor, la cocina y la biblioteca.
La parte más superior del triángulo está centralizada por el dormitorio principal y un baño.
Por otra parte, la “rhombhouse”, inspirada en el logo de Renault, es la más atrevida de estas casas. Con una superficie total de 270 metros cuadrados, esta vivienda en forma de diamante tiene una cocina, una sala de estar con comedor, una biblioteca y un baño en su primer piso.
En el siguiente nivel el protagonista es el dormitorio principal con un baño y, aún más arriba, hay un segundo dormitorio-estudio también con baño propio.
Por último, la “trihouse”, concebida como el logo de Adidas, está compuesta de tres tiras de hormigón separadas por grandes paneles de acristalamiento que, en conjunto, toman la forma de un triángulo. Es la mayor de todas con sus 560 metros cuadrados y se distribuye a lo largo de cuatro pisos.
El primero de ellos es un espacio abierto que conecta la sala, la cocina, el salón y el comedor con un baño; en el segundo se encuentra una biblioteca y un estudio con baño propio, y los dos niveles más altos están reservados para los dormitorios principales y sus respectivos baños.
A través de este proyecto conceptual, la diseñadora polaca quiso explorar las posibilidades de los volúmenes tridimensionales a través de cuatro fantasiosas viviendas que exploran las posibilidades del hormigón y el vidrio.
Sus sugerentes geometrías, tal como se puede comprobar en las imágenes, se baten con la gravedad. De momento que ningún arquitecto se atrevió a construirlas y hacer realidad el sueño de Wiciak, pero a nadie debería de extrañar que este proyecto, al menos, sirva de inspiración para edificaciones futuras.
