Soluciones - Salón de Usos Múltiples en el predio del SMATA de Villa María - A 3.000 pesos el metro cuadrado
La imaginación al poder
Barro, arcilla, paja brava, cañas... “Quisimos hacer un homenaje a los pueblos originarios...”, comentó a este suplemento el encargado del predio del sindicato de los mecánicos
Omar Figueroa está orgulloso, como el resto de los trabajadores que lo acompañan a diario en el mantenimiento del predio recreativo que el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) posee a la vera de la ruta 9, en proximidades del cruce con la ruta 2.
Como encargado del lugar, Figueroa atendió al periodista y le confió que “logramos reducir el costo de la construcción tradicional de unos 20.000 pesos el metro cuadrado, a 3.000 pesos el metro cuadrado, utilizando lo que teníamos a mano”.
Ladrillos ecológicos
“A las cañas huecas las trajimos de terrenos ubicados al costado de las vías en cercanías de la Fábrica de Pólvoras y Explosivos, la paja brava abunda en los campos situados alrededor de nuestro predio... Y los ladrillos son ecológicos, porque no necesitan ser quemados; los hacemos con un proceso en frío, por lo que no se tala un solo árbol para obtenerlos”, explicó.
La construcción, que incluye botellas incrustadas en el barro y parabrisas de autos o camiones reciclados y enmarcados con las cañas, se construyó a partir del mes de mayo de 2019 y quedó concluido en diciembre pasado.
“El suelo es un alisado sobre el que se realizaron tres chacanas (un término quechua que significa `escalera´ o `cruz andina´ o `cruz cuadrada´), las que fueron pintadas con los siete colores de la wiphala (la bandera que identifica a las etnias de la Cordillera de los Andes)”, refirió Figueroa, el que agregó que “con toda la construcción quisimos hacer un homenaje a los pueblos originarios, a su modo ecológico de construir...”.
Refugio...
El Salón de Usos Múltiples (SUM) está en inmediaciones de los asadores y cuenta con sillas y mesas para que pueda ser utilizado como comedor por los visitantes, pero también puede servir de albergue y refugio para los campistas en noches tormentosas.
“La verdad es que nos hacía falta un lugar así. Al mismo tiempo, necesitábamos cuidar las arcas del gremio porque estuvimos viviendo tiempos complicados, donde las prioridades eran otras. Pero, afortunadamente, cuando le fuimos a plantear la idea al secretario general, Ricardo Pignanelli, nos dio la libertad para volar... Cada vez que vamos con una idea para realizar mejoras, deposita su confianza en nosotros”, concluyó.
