Restauración - A 200 años de la estadía del general Manuel Belgrano

Pilar de la historia, a menos de una hora de Villa María

miércoles, 28 de agosto de 2019 · 10:47

Por sus valores históricos y arquitectónicos la Capilla Nuestra Señora del Pilar, ubicada a 101 kilómetros de Villa María, ostenta la doble condición de ser Monumento Histórico Nacional y Monumento Histórico Provincial. Allí, el 11 de septiembre de 1819, Belgrano, enfermo, entregó el mando del Ejército del Norte. Ahí mismo, el 11 de septiembre próximo, el gobernador inaugurará una obra de restauración ejecutada por un villamariense

 

El hito de la fe y la argentinidad del cual nos ocupamos en estas páginas forma parte del conjunto de 25 bienes del patrimonio provincial, cuya conservación y difusión corresponde a la Agencia Córdoba Cultura. La titular de este organismo, la exintendenta de Villa María, Nora Bedano, puso en marcha su restauración y confió los trabajos al arquitecto Hugo Las Heras, quien en esta ciudad restauró las obras de La Alhambra y las de la Capilla del Colegio San Antonio, entre otras.

En la Capilla Nuestra Señora del Pilar el general Manuel Belgrano descansó por casi tres meses junto a sus soldados cuando su salud se hallaba deteriorada. Ahí mismo, el 11 de septiembre de 1819, entregó el mando del Ejército del Norte al coronel mayor Francisco Fernández de la Cruz.

Con relación al traspaso de mando, el historiador cordobés por excelencia, Efraín Bischoff, dijo: “Belgrano soportó las penurias de la vida de campamento junto al río Xanaes. ‘Sigan conservando el justo nombre que merecen por sus virtudes’, arengó a sus soldados antes de partir hacia Tucumán, donde se encontraba su hija, Manuela Mónica del Corazón de Jesús Belgrano, quien había nacido el 4 de mayo de ese año. ‘Adiós, mi general, Dios nos lo devuelva con salud y lo veamos pronto’, le respondieron sollozando”.

Unos meses después Belgrano emprendió el viaje a Buenos Aires, donde murió el 20 de junio de 1820.

A raíz de tal precedente, la Capilla Histórica del Pilar -que era una posta más a lo largo del antiguo Camino Real que conectaba con el Alto Perú- quedó señalada como uno de los sitios donde se construyó el sentido de patriotismo.

En realidad, el lugar era conocido como la Posta de la Capilla de Doña Gregoria. En sus orígenes era un oratorio de adobe, construido entre 1698 y 1711, para honrar a la Virgen de Nuestra Señora del Pilar. Ya entre 1714 y 1734 se erigió la capilla.

 

Manos que curan

Las Heras, quien además es director de Patrimonio en Villa María,  no cabe en sí mismo. “El orgullo que estoy sintiendo no se compara, estar ahí es diferente”, dijo a este suplemento.

“La capilla estuvo destruida tras un temblor en el siglo pasado y algo se sanó y recuperó, pero ahora pude trabajar hasta en los detalles mínimos; pude pintar en las alturas un fresco de seis por dos metros, donde una paloma blanca con las alas extendidas sobre el fondo de las serranías cordobesas simboliza es Espíritu Santo, y donde las paredes pintadas de rosa aluden a lo angelical de las hijas de Doña Gregoria, que fueron las primeras en tomar la Comunión allí. Pude trabajar con la seguridad que da la supervisión y el intercambio de pareceres con la colega Elizabeth Palacios”, apuntó.

El arquitecto destacó, además, que la capilla “posee una imagen de Nuestra Señora de los Dolores, conocida como La Dolorosa, que realmente impresiona, porque uno la mira y ve el llanto”.

Comentó, además, que se trata de una construcción de 134 metros cuadrados, trabajada con muros de adobe y ladrillo con revoque a la cal.

La cubierta, mientras tanto, lleva tirantes de madera de algarrobo, bovedillas y tejas españolas.

La estructura posee una pequeña nave rectangular con un coro alto, donde se verá el fresco del restaurador villamariense.

En archivos de la Agencia Córdoba Cultura se lee que “una espadaña lateral, unida a la fachada de la capilla, dota a la estructura mural de un singular encanto”.

“El retablo es muy simple y contiene tres hornacinas con las imágenes de devoción, entre ellas, ‘La Pilarica’, como llaman en Zaragoza, España, a su Patrona, la Virgen del Pilar, la que fue traída precisamente desde la capital aragonesa en 1980”, se apunta en la documentación oficial.

 

Estado de abandono

Y se agrega que “la capilla -de propiedad privada y habiendo llegado a un estado de abandono y de ruina- fue salvada mediante la declaración de Monumento Histórico Nacional en 1969 y, más adelante, de Monumento Histórico Provincial en 1978, ya que el lugar fue transitado por personalidades históricas como Santiago de Liniers, Juan Bautista Bustos, José María Paz y Juan Facundo Quiroga, además de Belgrano”.

La misma Agencia, como el Instituto Belgraniano y varios historiadores, también ubican a San Martín descansando en la Capilla Nuestra Señora del Pilar, que el 11 del mes próximo será reinaugurada por el gobernador Juan Schiaretti tras una obra realizada por manos villamarienses.

 

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