Opinión profesional

Después de la costanera... Es la hora del centro

El autor asegura que “Villa María ya comprobó que algunos cambios son para bien de todos, como en el caso del mejoramiento de la costanera”, y afirma que “no hay obra de arquitectura más exitosa que aquella que es aceptada por la gente”
miércoles, 3 de julio de 2019 · 11:30

Escribe: Arq. Hugo Daniel Gabetta

Las zonas céntricas de diferentes urbes han sufrido transformaciones que, en el caso de las grandes ciudades, han llegado a ser de mucha relevancia.

En algunos casos, el centro pasó de ser el espacio donde toda la actividad cívica y comercial se desarrollaba, a ser un espacio residual, poco frecuentado y, en algunos casos, hasta peligroso.

En los años 80, caminar por Nueva York era realmente una tarea de mucho riesgo, cosa que hoy no ocurre (medió el período de Rudolph William Louis “Rudy” Giuliani como alcalde).

El centro de la ciudad se deterioró por falta de controles, por la falta de seguridad, etcétera, etcétera. Pero, sin duda alguna, esa zona siempre fue y será el motor de la ciudad, el lugar donde las actividades interactúan y mantienen viva a la Gran Manzana, el sitio donde es posible el intercambio cívico social espontáneo y a costos relativamente bajos.

Por todas estas causas que relaté, se buscaron grandes superficies específicas para realizar estas actividades, con estacionamientos, seguridad, y a un ritmo sostenido. Entonces sobrevinieron los shoppings. En algunos casos, solucionaron un tema de practicidad, pero en otros, fundamentalmente en el de aquellos que se instalaron muy cerca del centro, causaron deterioro; generaron uno de los problemas urbanos más complicados de padecen esas ciudades.

Por ello es que hoy, la tendencia es poner en valor el centro de las ciudades; porque en él confluyen la espontaneidad y la historia que el shopping, artificialmente, no pudo generar.

Villa María posee un centro muy particular. Es un centro cívico - comercial muy fuerte, y donde la historia reciente de la ciudad lo ha hecho cada vez mejor. No se deterioró, sino que fue creciendo en forma sostenida al compás de la prosperidad de la ciudad.

La zona céntrica de la ciudad es segura y tiene las características que se le pueden exigir a un centro de ciudad. Pero, indudablemente, para ser el centro que la ciudad y sus habitantes merecen, le falta una “vuelta de rosca”. ¿Qué significa esto en términos de acción? Significa que puede ser, con pocas cosas, enormemente mejor.


Diseño e impuestos

El centro de Villa María ha crecido en forma espontánea alrededor de organismos estatales e instituciones públicas y privadas como la Municipalidad y los bancos, por citar solamente dos. Pero, ¿cómo se puede planificar hacerlo más extenso?  Muy simple. Si quiero “estirar” el centro en dos o tres cuadras, con un recorrido más interesante, incentivo a través de los impuestos a quienes allí se instalen y el diseño, por ejemplo.

Creo que la ciudad tiene como centro un gran shopping que fue construido de manera espontánea por muchas personas; un shopping de una gran vitalidad, aunque sea tratando como el famoso centro de una ciudad pampeana más.

Entiendo que deberíamos pensar en iluminarlo a giorno, pero a giorno colocando pantallas de publicidad para mantenernos informados al instante, hacer una reglamentación de carteles que en el tiempo mejore la polución visual, hacer veredas de pórfido que hagan “más blandos” los recorridos… Como es lógico, el centro de la ciudad no es una vereda o una cuadra más de cualquier barrio.

Cambiando estas pequeñas cosas, el comercio y las instituciones también invierten y cambian, mejoran, compiten a ver quién tiene el mejor local, el mejor iluminado, el más lindo… y así, sin darnos cuenta y con poco esfuerzo, vamos cambiando la ciudad para hacerla mejor.

Villa María ya comprobó que algunos cambios son para bien de todos, como en el caso del mejoramiento de la costanera, casi de punta a punta. Hoy todo el mundo la usa, la disfruta y no hay obra de arquitectura más exitosa que aquella que es aceptada por la gente. No tengamos miedo... Ahora es la hora del centro.

1
1
75%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
25%
Incertidumbre
0%
Indiferencia