¿Cómo ganar concursos de arquitectura? SECRETOS

miércoles, 17 de abril de 2019 · 00:00
Anatomía de una propuesta Por: Jakub Kulisa, Piotr Pa?czyk y Damian Granosik* Con traducción de Mónica Arellano Estuvimos trabajando duro, haciendo todo lo posible para presentar una propuesta que pudiera tener la oportunidad de ganar el mundialmente famoso “eVolo Skyscraper Competition”. Y a continuación, explicamos cómo pudimos lograrlo con algunos consejos e ideas que, esperamos, puedan ser útiles para quienes quieran seguir nuestros pasos: La competencia anual de rascacielos organizada por la revista “eVolo” es probablemente la competencia de ideas arquitectónicas más grande y conocida que existe. Es muy divertido participar, ya que aquí ni siquiera el cielo es el límite de tu imaginación. Es importante reconocer el tipo de competencia en la que planeas participar; a veces, como en nuestro caso, tendrás que esbozar a grandes rasgos para vender el concepto, otras veces para concentrarte en cumplir los requisitos presupuestarios y afinar los detalles y estos escenarios requerirán un enfoque diferente cada vez. Trabajar en un nuevo proyecto siempre es un ejercicio valioso para la mente que seguramente contribuirá a mejorar tus habilidades y creaciones futuras, pero quizás el mayor valor de participar en concursos es la posibilidad de aprender una gran cantidad de cosas nuevas simplemente revisando los proyectos contra los que competías, así como la variedad de ideas que otras personas tenían mientras resolvían el mismo problema. Ver lo que terminó venciéndote puede ser, a veces, un momento verdaderamente revelador. Dicho esto, dirermos que tu objetivo siempre debe ser ganar. Si no estás lo suficientemente seguro de que tu idea es la mejor para ganar el primer lugar, ¿por qué crees que el jurado podría pensar que sí? Equipo Algunas personas prefieren trabajar solas, pero no cabe duda que la arquitectura es un deporte en equipo. Creemos firmemente que ser capaz de intercambiar ideas de otra persona es una parte verdaderamente esencial del proceso necesario para producir los mejores resultados posibles. En nuestro caso, éramos solo un grupo de polacos de diferentes universidades que se conocieron al azar a unas 700 millas de casa durante un intercambio internacional en Milán y nunca habíamos trabajado juntos antes. La etapa más difícil y más importante de todo el proceso es encontrar el concepto correcto. Obviamente, no hay una sola manera de extraer ideas para tus proyectos. Cada caso es diferente y, a veces, los mejores conceptos provienen de los lugares más inesperados. El trabajo en equipo fue una gran parte de cómo llegamos a la nuestra. Debimos haber compartido docenas de bocetos hasta que uno finalmente nos pareció prometedor. Una idea simple de un rascacielos que utilizaba un globo de helio con carga evolucionó rápidamente más allá de la visión original de su autor, quien al parecer lo descartó al principio y quería seguir otra dirección por completo. La dirección del globo fue suficiente para generar algunas preguntas interesantes que finalmente llevaron al diseño definitivo. ¿Qué sucede si el globo no se usó como un dispositivo estático, sino que permitió que la estructura fuera plegable para que uno pudiera ajustarla dinámicamente a las necesidades actuales? ¿Qué pasaría si este mecanismo se utilizara para transportarlo fácilmente de un lugar a otro? ¿Qué problema resolvería eso? ¿Quién podría usar este tipo de cosas? Y, por último, una pregunta importante relacionada con la experiencia personal: ¿funcionaría esto como un mecanismo de respuesta a los desastres naturales que están actualmente en aumento? Con todas estas preguntas respondidas, otras partes del diseño encajaron en su lugar. La forma final del edificio es un producto directo de la idea subyacente; por ejemplo, como la estructura tenía que ser plegable, examinamos los diseños de origami, capaces de hacer eso solo por inspiración, la protuberancia en la parte superior se justificó para maximizar el volumen del globo, etcétera. Lo mismo ocurre con la utilización de tecnologías de vanguardia como las células solares de perovskita flexibles. Algunas de las cosas descritas anteriormente pueden parecer totalmente escandalosas, incluso en el papel, pero todo se remonta a reconocer el tipo de competencia en la que participas. Esta, en particular, convoca diseños futuristas por lo que no deberías temer pensar fuera de la caja y soñar en grande. Lo que hicimos fue en cierto modo un experimento mental, pero creemos que incluso los diseños tan fuertemente conceptuales son capaces de transmitir mucho significado y relacionarse con las experiencias del mundo real, incluso si su único impacto es crear conciencia sobre un problema. Si bien no es malo pedir consejos a colegas, mentores o incluso amigos más experimentados cuando se está atascado, ten en cuenta que el proyecto debe permanecer fiel a su esquema original. Si comenzó con un concepto sólido, es mejor que sea sencillo, de modo que sea lo más claro posible. Si lo piensas demasiado, corres el riesgo de debilitar el impacto de lo que has trabajado y, finalmente, diluirlo. Si incorporas demasiadas ideas de otras personas, el proyecto podría terminar siendo un mosaico, intentando unir conceptos muy diferentes o un collage de diferentes perspectivas sobre el tema principal.   Ejecución Incluso la mejor idea puede pasar desapercibida si nadie puede entender tus dibujos. El jurado de cualquier competencia importante probablemente deberá revisar cientos de propuestas, por lo que tienes una fracción de segundo para atraer su atención. Esa es la razón por la cual nuestra premisa básica era fácilmente identificable y clara (y, en nuestra opinión, debería ser para cualquier proyecto). Ciertamente, las representaciones, diagramas y planos deben verse nítidos y mostrar un cierto nivel de habilidades y sensibilidad visual, pero lo más importante es que necesitan contar la historia del diseño. Todos ustedes conocen este principio básico y puede parecer simple pero puede ser realmente complicado. Después de todo, las personas que trabajan en la producción de esas imágenes han estado discutiendo y redactando el proyecto durante días y ya lo saben por dentro y por fuera. Esto puede llevar a considerar algunas cosas obvias y no poner suficiente énfasis en ellas o, por otro lado, mostrar demasiados detalles innecesarios que pueden confundir a la audiencia y distraer la atención del punto principal que está tratando de explicar. Al final, solo tienes una cierta cantidad de láminas de tamaño fijo con los que trabajar y para evitar saturarlas hasta el punto de que sean difíciles de leer, tendrás que establecer prioridades. Esta es la parte del proceso donde traer a alguien de afuera puede ayudar enormemente y eso es exactamente lo que hicimos nosotros mismos. Sabíamos que estábamos en el camino correcto cuando alguien que no tenía conocimiento previo de nuestro trabajo lo entendió de inmediato al ver el borrador inicial de las láminas. Una última reflexión: cuando se trata de los métodos de presentación, probablemente sea mejor no obsesionarse demasiado con las herramientas que utilizas. Realmente no hace ninguna diferencia, siempre y cuando no te limiten de alguna manera; es totalmente posible transmitir ideas de diseño utilizando casi cualquier cosa (y esto obviamente incluye el dibujo a mano) de una manera exitosa y eficiente.   *Este artículo fue publicado en competitions.archi y luego reproducido por AD Editorial Team