Piden precaución

Verónica Haedo, quien se dedica a pasear perros en la ciudad, se comunicó con El Diario por una situación preocupante.

La vecina explicó que cuando desde la Fábrica Militar de Villa María limpian las bombas, “se provocan sonidos muy fuertes que son perjudiciales para los perros”.

A su vez, indicó que los animales se “espantan” y al asustarse, pierden el control y “corren el riesgo de ser atropellados”.

Otros efectos que pueden provocar las explosiones son taquicardia, náuseas y vómitos, paro cardíaco, temblores musculares y  pánico.

De igual manera, la mujer hizo referencia a que este tipo de sonidos también afecta a niños autistas y a los gerontes.

En ese sentido, pidió a la institución que “informe previamente el día y la hora” a llevarse a cabo tales prácticas para que la problación pueda tomar las medidas de precaución necesarias.

Algunas recomendaciones son resguardar al animal en una habitación o espacio para alejarlo del estruendo y utilizar algodones como tapones de oídos. No se recomienda aplicarles tranquilizantes.

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